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FONT DE LA ESLIDA 2015 – Reseñas del verano 2015


                                          El sex   tete , por el Pronador Errante.



Aprovechando las vacaciones veraniegas y como por segundo año consecutivo estas fueron en Castellón, quise repetir la experiencia montañera del año pasado, y de nuevo me di un paseo hasta el pueblo de la Eslida situado en la sierra del Espadan . El sábado 8 de agosto.
Con esta carrera de montaña mis pronadores pies cumplían un ciclo, al cual le podríamos llamar SEXTETE (esa palabreja que tanto han nombrado los culés y que a mí me suena más a sexo que a numerología, será mi mente enfermiza).
Mi particular SEXTETE de montaña comenzó el 2 de mayo en Atanzon con La cuesta del perrillo, y llego hasta esta última en Castellón pasando por La Tonda, El Ocejón, Gárgoles y Talamanca.
Lo que para los culés hubiera sido, para mí fue, y cumplí  en mis particulares competiciones, tanto en liga, copa, champions, supercopas y el mundialito. Y aunque al final no levante el trofeo de ganador, gané, ya que pese a los centenares de trampas que estas seis montañas pusieron a mis torcidos y planos pies, las conseguí superar, salí y llegué.
La Eslida en cuestión, ya el año pasado explique como es. A esto se puede añadir poco o nada. El día y la carrera en cuestión digamos que casi calcada a la del año anterior. Con más humedad que entonces y tres minutos por encima de la marca de entonces, si bien debo decir en mi debe que hace un año preparando los 100 estaba como una moto (una de utilitario que se me entienda).  Aunque tampoco me importa mucho la marca en una carrera de este tipo. Se trataba de hacer el SEXTETE y lo logré.
Si en los anteriores 5 partidos marqué en el último minuto o de rebote o de penalti o por la propia inercia, en esta ocasión me quise lucir. Cogí el balón en media cancha, tras un sombrero y un caño me deshice de los dos medios centros del equipo contrario, gambetee a izquierda y derecha buscando hueco entre la poblada defensa contraria, al no encontrar el apoyo de ningún compañero enfile la media luna del aérea rival, con una ruleta, dos bicicletas y tres croquetas deje sentados a los centrales y ambos laterales que vinieron a hacer la cobertura de sus compañeros. Solo ante el portero quise rizar el rizo y a su salida realicé una elástica, pero,  al hacer la curva con el pie por encima del balón para engañar al portero para que se venciera a la izquierda y después pegarla con el interior hacia su palo derecho ….desperté y la meta de la Eslida estaba allí esperándome  una hora cincuenta y un minutos después de la salida, levante los brazos, me bese los tatuajes, lamí los anillos, pero no conseguí quitarme la camiseta ya que la tenia pegada por la humedad y el sudor. Una pena ya que debajo llevaba una con tú nombre y una dedicatoria. 
Así logré el SEX…TETE. Del cual he sacado dos cosas buenas, unas piernas más robustas y el jamón de Gárgoles (donde estará ya..) y una mala, no valgo para el futbol.



La organización como el año anterior excelente, tanto en la señalización, como en los avituallamientos y todo lo que nos ofrecieron a los corredores al final de la prueba.

Llegados a meta 584

PUESTO: 279
TIEMPO: 1:51:26

NOMBRE: JOSÉ FERNÁNDEZ VALENCIA

Legua de Fontanar 2015 – RESEÑAS DEL VERANO 2015






El 9 de AGOSTO Cristian Casas lucio la casaca azul y amarilla en la Legua de Fontanar, donde como decimos en el argot villano ejerció de “caballerete” con Gabriela y junto a ella completo el recorrido en 35 minutos.

Fotos de Christian Gallegos.





CRISTIAN CASAS
Puesto 98

Tiempo 35:00


ATENAS PLAYA CHICLANA 2015 – Reseñas del verano 2015

Por fin llega el día tan ansiado, voy a participar en una carrera en mi tierra, será la primera vez.  Y será por la playa, la zona que más me gusta, el paisaje más bonito de la tierra. 




Correremos por la arena dorada de una de las playas más deseadas del litoral español "La Barrosa". Amanece el día y nos dirigimos hacia Chiclana exactamente al Novo Santi Petri, un lugar de ensueño, parece que Dios se entretuvo más de la cuenta, en embellecer esta parte de la tierra y lo logro con creces.

Llegamos al lugar de inicio de la carrera y siento una emoción especial, voy a correr por fin en mi CAI.  Muchos participantes, 385 en meta, diviso camisetas de mil colores, de muchos clubes y yo entre ellos con la del mío, azul y amarillo de Villanueva.



 Hoy me siento muy importante y orgulloso, (cualquiera me tose), me siento como nunca.

Empezamos a las 9,35 con un sol de verano Andaluz, que implacable nos acoge  con sus calientes rayos, como queriéndome  proteger del frio que vendrá en el invierno de La Alcarria. 
Aunque lo que consigue es derretirnos un poco (aunque es normal, en cai se derrite uno a cada momento y en cada lugar).





Me sitúo de los primeros, y enseguida empiezan a adelantarme, yo tranquilo al ritmo de patas cagas (no tengo prisas se está muy bien en la playa), vamos pasando por distintas zonas unas llanas otras con cierta inclinación, algunas que otras lagunas, de vez en cuando un saltito para no meter el pie en el agua. Así discurren los 3,9 km, y vuelta al lugar de partida, procuro apretar en la segunda parte un poquitín e incluso me permito animar a algunos chavales que parecen dispuestos a tirar la toalla y no para tomar el sol.





Me siento muy feliz y aunque las piernas me pesan como si fuesen de cemento, me siento ligero y satisfecho.




Por fin la meta, lo he conseguido, mi primera carrera en la playa y en mi tierra.

No será la última

Tiempo 44.50, ritmo 5.39, todo un éxito, me siento un campeón

Que queréis pichas, yo no tengo la culpa de haber nacido en CAI

Distancia: 7.800 metros
Posición  325
Puesto categoría 14
Tiempo 44:50
Ritmo 5:39

El Provencio 2015 - RESEÑAS DEL VERANO 2015

Crónica del Gran Indio Erbasi, el verdadero, no aceptar imitaciones.

8 agosto celebrar carrera poblado Gran Indio, El Provencio, estar  este entre Las Pedroñeras y Villarobledo, entre norte y sur, entre este y oeste. JAU.




Jajajaja, llegar hasta poblado forasteros dispuestos arrebatar hacha de guerra a Gran Indio, llegados de todas partes de mundo mundial y aún más allá, rápidos, muy rápidos y más rápidos aún. Todos y todas con trajes y pinturas guerra  todos colores y clubes del universo. Más indio ser listo, no dejarse engañar por zarandajas, ya que tener un lema que nunca quebrantar, que ser no dejar nunca jamás quedar detrás de uno de mismo club con pinturas guerra amarillas y azules. Jajajajaja.

Por eso vigilar a dos que hasta pueblo llegar ese día, la chica de la cabellera rubia y el chico del Gin tonic.



Ser 8 kilómetros, Ser carrera dos vueltas, tomar con tranquilidad. Primera vuelta ir saludando  gente de poblado que vitorear y aplaudir paso, casi 3000 habitantes gritando “Erbasilio, Erbasilio”. Parar yo hacer selfies al menos docena veces, ser popular, ser muy popular, ser el más popular. Tener incluso que parar hacer cameo en carrera con Julián López ya que pedir.




Jajajajajaja. Ir tan sobrado que  a tomar cerveza parar tuve en kilómetro 3. Tener garganta seca, saliva gastada de decir Jau a quisqui to.
Hacer cábalas indio de cuando adelantar a forasteros.




Ir gran jefe con chica de cabellera rubia hasta kilómetro 7 enseñando pueblo. “Mirar, aquello ser plaza toros”, “mirar, aquel ser puente que cruzar rio”, “mirar, aquella ser Iglesia de Santa María Magdalena”, “Aquella la Ermita de San Antón”, “la otra la de San Isidro”.JAU.
En una de aquellas que chica cabellera rubia volver rostro mirar, zas-zas, gran indio acelerar, pegar tajo limpio, llevarse cabeza con pelo rubio, jajajaja. Dejar atrás, cabeza rodar por empedrado. Jajajaja.



Indio ya ser imparable. 

 A 200 metros meta enganchar chico del Gin tonic . Este ir ya dando cabezazos, ir con mala cara, como si coctel de agua tontona sentar mal a cuerpo. Mirar reojo, sonreír yo a pobre infeliz, hablarle en jerga provenciana “bayi o onibaje ese ati cascas” (patas cagas, ahora vas y lo cascas). Adelantar como en un susurro. Ser ironía que ganar en entrenos y yo rebanar y llevarme cabelleras en carrera, JAJAJAJA.






Este ser desenlace de gran gesta que pasar de generación en generación. Grabar y vender DVD como articulo coleccionista, como obra de culto, traducida a 55 idiomas. JAU.

Todo pueblo aplaudir y gritar a coro nombre de Erbasi cuando entrar en meta con las dos cabelleras en manos levantadas a cielo. JAU.

No ser fábula, no ser cuento, ser historia viva.


Chica de cabellera rubia ser primera mujer que cruzar meta.

No haber chip, pero estos ser resultados, palabra de Indio, palabra de Garmin:
Casi 9 kilómetros.
BASILIO BARCHIN FLORES  0:35:30
OSCAR MARTÍN CULEBRAS 0:35:40
VIRGINIA HERNANDEZ PEREZ 0:36:20 (PRIMERA MUJER DE LA CARRERA)

Pequeños indios también triunfar en sus categorías. Pequeño Barchin tercero en carrera y tercero en el Triatlón. Pequeño Samuel primero en carrera.




Tras larga noche de celebraciones con forasteros, donde no dormir, gran indio correr triatlón estilo provencio (yo corro, tu nadas, el da pedales, somos tres pues un triatlón). 
Donde quedar sexto  (no decir que hacer de tres cosas para dejar dudas, correr con Jorge y Nuria y hacer 56:01, no decir distancias). Pero eso ser otro capítulo de gran leyenda.






Del 8 de agosto hasta hoy celebrar Gran Indio fiestas poblado de provencianos y provencianas. Que durar y durar, ser pre-fiestas, ser tres fiestas, ser pro-fiestas. Ser muchos días, ser demasiadas noches que indio beber agua tontona sin refresco de cola. JAU.





Moraleja: “cuando gran indio en Provencio veas correr amanece más temprano”

Palabra de indio.


JABALÍ TRAIL 2015 - Reseñas del verano de 2015

16/8/2015, V JABALÍ TRAIL  - Por Carlos Serrano.


En Villasuso de Mena, muy al norte de la provincia de Burgos, casi en el País Vasco, 364 días después y en una mañana un poco más fresca que en la edición anterior, acudimos a nuestra tercera edición de esta bonita prueba. Un clásico para nosotros, estupenda en el antes, en el durante y en el después: todo facilidades y servicios al corredor.
Con un exigente recorrido, la carrera discurre casi en su totalidad por sendas y pistas forestales dentro de un bosque, donde se alternan zonas para correr y disfrutar, con fuertes desniveles que tienes que hacer andando.
Una de las tradiciones de la carrera consiste en regalar unos prácticos calcetines a quienes corran con la camiseta de alguna edición de la misma y queden en determinada posición, por lo que este año nos planteamos conseguirlos y lo logramos. Si hubiese puntuado la liga del Club, sabéis que ni se nos habría pasado por la cabeza no correr con la azul y amarilla… ;-)
En lo deportivo, mejoramos posiciones y tiempos con respecto al año anterior, que nos dejaron contentos. 210 corredores en la distancia corta (9,5 km y 250m de desnivel acumulado) y 347, en la prueba larga (21,1 km y 950m de desnivel acumulado), incluidos, aproximadamente, un tercio de senderistas en ambas distancias.
Ahora a recuperar…

JABALI TRAIL
9,5 km.
210 Llegados
Puesto
Nombre
Tiempo
76
Miriam Lopez Martinez
0:57:22



JABALI TRAIL
21,1 KM.
314 Llegados
Puesto
Nombre
Tiempo
79
Carlos Serrano Aguilar
1:59:29

CENDEJAS 2015

El pasado sábado 18 de julio tres integrantes del club acudieron a la carrera popular de Cendejas para recorrer aproximadamente 10 kilómetros.



No llegaron al cupo estipulado por la organización para traerse un jamón, pero corrieron y degustaron jamón igualmente.





Crónica de El Peñu en su blog:


Fotos y videos Christian Gallegos





PUESTONOMBRETIEMPO
13FRANCISCO PEÑUELAS0:43:57
46EDUARDO LOZANO0:50:42
48SERGIO TRIGO0:50:57

ATALAYA TRAIL DE TALAMANCA, pronando en la oscuridad.




Las razones que nos impulsan a acudir a carreras suelen ser diversas e incluso variopintas. A saber, la localidad donde se celebra, el lugar por el que transcurre, el kilometraje, lo bien que te han hablado de ella, que hayas ido una vez y siempre repitas, ir con un amigo o compañero, la altimetría, la posibilidad de mejorar tú marca o no, y un largo etcétera.
La razón por la que me apunte y posteriormente mis erráticos pies corrieron esta carrera fue simple. Navegando por Internet para apuntarme a la carrera de montaña del 8 de agosto en La Eslida de Castellón y a el  Maratón de diciembre de Castellón también, de repente leí: II ATALAYA RUNNING NIGHT TRAIL, y me llamo la atención el nombre, simplemente eso. A partir de ahí investigué, aunque había pocas o nulas referencias de la primera edición y/o poca información. Era en Talamanca del Jarama a media hora de Villanueva, por la noche con frontal, un trail con sus cuestecillas, subir hasta los pies de una Atalaya que ya me sonaba a aventura. En fin, solo faltaba decidir si 11 o 21 kilómetros. La decisión fue fácil.

Talamanca del  Jarama, que como su nombre dice es un municipio atravesado por este rio, el Jarama,  y que se puede cruzar por distintos  puentes construidos en diferentes épocas. Los romanos, Visigodos, Musulmanes y un largo etcétera pasaron por este pueblo de la campiña del Henares, hasta el famoso Águila Roja rueda escenas en los lugares históricos de Talamanca…



Allá que fuimos mi chica y yo el sábado por la tarde-noche, yo pronando y ella sonriendo.
En esta ocasión no esperábamos ver  las caras conocidas de las carreras de la Diputación y alrededores, sin embargo allí estaba Jorge Caminero de Brihuega, aventurero y montañero Alcarreño a partes iguales. Tras los saludos, el paseo y despejarnos de la pereza de un sábado por la tarde, nos compusimos con el material reglamentario y necesario para afrontar una aventura nocturna, y sin alevosía nos plantamos en la salida.
“En dos horas vuelvo” le dije a mi chica mientras salía pronando por el camino. Ella levanto el pulgar, sonriendo.


Y a las dos horas regresé, con el frontal alumbrando la noche, pronando sobre la alfombrilla de entrada, mientras mi chica me recibía, seguía sonriendo.

                                            ¿Qué ocurrió en esas dos horas?
Pronando en la oscuridad.


Por largos caminos, atravesando el rio Jarama por puentes de piedra, por tablones o tambaleantes estructuras metálicas. Mis pies pronan y hacen surcos, aplastando hormigas y diminutos bichos vivientes, desplazando piedras a izquierda y derecha, despejando el camino.


Pronando, subiendo, dirección El Vellón, con el sol ocultándose tras la sierra, y la expectante Atalaya dibujándose en la parte norte, arriba, muy arriba. Desplazándose a izquierda o derecha,  alejándose o acercándose, viéndose o desvaneciéndose, según los caminos nos llevasen hacia este u oeste.
Pronando, el sol que termina por ocultarse y llega la oscuridad. La falta de colores y la luz del frontal crea sombras que toman vida. Los sonidos se hacen más perceptibles. Los jadeos,  el canto de los grillos, las ramas al romperse bajo mis pies.
Pronando en la oscuridad, abriendo cauces de ríos imaginaros con mi pronación (más la izquierda que la derecha). Mientras subo a La Atalaya, al ritmo de las pisadas que pongo en la oscuridad, CHAN, CHAN, CLAG, CROG (esta es la izquierda). Buscando las señales reflectantes para no perderme, dejando casi todo al instinto. Porque un veterano nunca se pierde, solo juega al despiste. Así  llego a la altura de dos corredores que se pasaron el desvío del 11 y se han metido en el fregado del 21 (SENIOR).


Pronando en la oscuridad, entre caminos minimalistas, expuesto a engancharme en cada curva, rozándome la calva con las bajas ramas de los arboles, con las manos en las rodillas,  busco divisar La Atalaya, mientras uno, dos y tres me adelantan diciéndome “venga queda menos”.
Pronando, por fin llego a la cima, a la  Atalaya, kilómetro 12. Respiro, bebo, como, me tomo el tiempo necesario, pero no me puedo quedar allá arriba.



Ahora se trata de descender…..
Pronando, al principio mis piernas tiemblan recobrándose de la anterior subida, mientras alumbro los cantos rodados que se van dispersando a medida que bajo. Buscando señales, hasta llegar a un camino más barroco,  más transitable, sobre el kilometro 14. De aquí al final todo será lo mismo, con más bajadas que subidas, y mucho llaneo.  Puedo oir los tambores.
Pronando, veo delante luces parpadeantes rojas. Son aquellos que me adelantaron subiendo. Haciendo ruido me acerco, voy tras ellos, a su altura, les adelanto como si fuera un rico ritual, “venga queda menos” les digo mientras me lanzo en estampida a por la oscuridad. Un redoble.


Pronando, me quedo solo, como en los 102 de Madrid a Segovia en el tramo final. Pero al contrario que entonces la sensación es otra. El vello se me eriza, las pupilas se me dilatan, mis piernas responden y pronan a menos de cinco el kilómetro. Timbales y trompetas.
Pronando, en la intimidad, destilando adrenalina voy adelantando corredores en repechos y curvas, y se van quedando. Wagner se queda corto.
Pronando, llego a Talamanca atravesando el puente colgante, dejando mis pronadoras huellas sobre el puente romano. Encaro la recta final, Con nocturnidad y alevosía. Dos horas después.


No vi romanos, si su puente que mandarían construir para pasar el rio. No vi musulmanes, si la vigilante Atalaya que mandarían construir para controlar el paso de los alrededores. No vi a Águila Roja, si a los lugareños salir del cine de verano.



  Sí vi a mi chica esperándome.
                                               Yo prono, ella sonríe.



PUESTONOMBRETIEMPO
33JOSE FERNANDEZ VALENCIA2:00:26



                                       EL PRONADOR ERRANTE

The Five of Gárgoles (de Arriba)



La última vez que la nave pirata villana vino tan lejos fue para hacerse con el famoso tesoro de Trillo, de esto hacia un año. Trillo, que tan desvalijado dejamos entonces que cuentan que no se ha logrado recuperar, tanto que por lo visto hace una semana 70 atletas sufrieron el recorte por ello causado. Pobres.

En este año transcurrido y después de cruzar de poniente a occidente, de Mercurio a Plutón,  de la Isla de Pascua a las Azores, volvimos a orillas de Trillo, en concreto a Gárgoles de Arriba, con las fuerzas algo mermadas respecto a las de hace un año en cuanto a número de piratas, pero dispuestos a no dejar ni un doblón sin requisar, ni un camino sin trillar, ni cuestas que escalar o descender, ni una joya sin examinar.

Al mando del maestro Eduardo emprendimos camino desde Villanueva rumbo a Gárgoles, a 96 kilómetros por barlovento, con el viento en contra. Tres éramos los intrépidos corredores dirigidos por Edu los que hacia allá íbamos, a saber: Oscar, Virginia y José con su pata de palo.

Más para nuestra “sorpresa” allí nos esperaba un quinto, con el parche en el ojo, la barba cortada milimétricamente a navaja y la inconfundible sonrisa pícara en los labios. Sergio Trigo. “Good afternoon , come to be for today” nos dijo al vernos. “Ostias Trigo, que semos piratas, pero semos españoles”. Venga pues al lio que es para hoy. Nos espetó.

Así empezó nuestra pequeña aventura del sábado por la tarde-noche, en la que emprendimos los cinco una carrera con retorno, de 18 kilómetros duros por los campos, descampados. Zarzas, zarzales. Cuestas, terraplenes, toboganes, sembrados y acequias. Una aventura por la que se nos conoce ya como los 5 de Gárgoles.




73 corredores salimos de Gárgoles, con el termómetro apretando cercano a los 36 grados y los rayos del sol pegándonos en la cabeza y cosiéndose a nuestras espaldas.
Ya el comienzo del circuito hace prever lo que nos espera,  en fila india por un “camino” estrecho en los primeros kilómetros que casi no permitía adelantar ni que te adelantasen, con llevaderos subes y bajas continuos hasta que llegas al primer avituallamiento sobre el km. 4 he inicias la subida al punto más alto de la prueba, un ratito andando y otro caminando. 




Desde lo alto se divisa a lo lejos la central nuclear de Trillo y sus intermitentes luces de aviso. Aquí atravesamos una zona de cresteo por riscos,  más o menos llevadera,  hasta que te meten por una zona de camino estrecho y resbaladizo con mucha arena y piedras sueltas al borde del precipicio. Aquí tienes que ir con cuidado, sobre todo si tienes una pata de palo.
 Hasta ese momento, kilómetro 7 más o menos, voy divisando en lontananza a mis tres compañeros Oscar, Sergio y Virginia. Edu se quedó un poco rezagado en la fila india.
 Y de repente, tras un redoble de tambores,  empieza el espectáculo con un descenso de un barranco imposible, más que el famoso del perrillo de Atanzón  si cabe.
Todos los que tienen dos piernas bajan saltando, resbalando, levantándose, agarrándose, en zigzag. Yo con mi pata de palo solo tengo dos opciones, volver o arrastrarme. Decido ir hacia el frente,  poner el culo en el suelo y dejarme caer, lo que resulta unos tres minutos en un  tramo de unos 300 metros. Cuando llego abajo, magullado, lleno de polvo y con algo de sangre levanto la vista y ya no veo a mis compis. Ya bastante tengo con seguir las señales que la organización ha colgado cada  20 metros para no perderme.  Y con que mis híper pronadores pies no trastabillen entre ramas y salientes.
Y como dije, aquí empieza el espectáculo,  por caminos que no eran caminos,  abiertos a machete entre zarzas y arboleda. Diseñado sin duda por un  maquiavélico runner o biker que seguramente escondido tras algún matorral o peñasco nos observaba mientras se frotaba las manos y se relamía entre risas.


Una ruta que cuando llegábamos a caminos “de verdad” sin previo aviso nos desviaban por “lo improbable”.








Así, tras ejercitar a tope los tobillos, las rodillas, los gemelos y los cuádriceps llegamos a la última subida desde la que se desciende a la Plaza de Gárgoles, no sin antes hacer una última e inverosímil vuelta en la que casi me despisto y pierdo si no es por Edu que en estas me alcanzo y me señalo el camino.
En fin,
Tras una carrera de las duras, con sus 18 km, llego la noche, los últimos clasificados,  llego la lluvia,  la barbacoa y la cerveza, casi todo a partes iguales. De regalo un pódium como segunda clasificada de Virginia, dos senior motivados y contentos, y dos veteranos heridos pero vivos.


El pueblo de Gárgoles en agradecimiento a sus fechorías lingüísticas le regaló a The Blogger una pata de repuesto para sustituir la maltrecha y astillada de palo.  Demostrando que el azar es lo único que le puede premiar y compensar por tanta prosa y verso inverosímil. Amén de nombrarle percherón adoptivo de Gárgoles de Arriba.




Así los cinco, junto a los inseparables acompañantes (Nati, Erika, amiga de Erika, Samuel y padres de Oscar), o The Five como le llaman en estos lares regresaron  por sotavento, a favor de aire, a Villanueva.

¿Dónde volverán a por el tesoro estos piratas el año que viene?
¿Gárgoles o el otro sitio?

Puntos suspensivos.

Aquí las fotos de Christian Gallegos



Aquí el espacio reservado para las fotos de Erika:




Pos.NombreApellidosPCatT_Neto
30OSCARMARTIN CULEBRAS141:40:38
36SERGIOTRIGO SIERRA181:41:26
39VIRGINIAHERNANDEZ PEREZ21:41:56
51JOSEFERNANDEZ VALENCIA231:54:38
52EDUARDOLOZANO VALVERDE241:54:56