Quien busque infinito, que cierre los ojos

Temporada 2016-2017 - Capitulo LXXXII - Trail Lupiana 2017




                                              Agila (espabila)
               II TRAIL DE LUPIANA.

Ahora lo llaman trail pero antes era salir al campo. Y como en el Trail (al menos yo que soy un percherón) a veces se salía corriendo,  a veces andando (de paseo), la mayoría a trabajarlo.

Lo recuerdo perfectamente pues mi padre lo señalaba desde la casa del pueblo (el campo y el monte me refiero), allá en la profunda Extremadura, con el dedo a lo Colon cuando apuntaba a las Américas, y decía con su ronca voz curtida por el REX “AGILA” (que viene a ser espabila en castellano puro). Era como un tic para decirnos a mí y mis 5 hermanos tira para el campo….ya fuera a currar… o a sestear entre las espigas doradas de trigo…. Pero eso es otra historia…..


                                          AGILA PERCHERON

Así llegamos a Lupiana a las cinco de la tarde espabilados pero sin siesta y con la digestión a medio camino, para poder “disputar” la segunda edición de su “Trail” que esta dentro del circuito de carreras de montaña de la Diputación, que además era prueba puntuable para la Copa de Carreras por Montaña de Castilla la Mancha.


La carrera esta muy bien organizada por el Ayuntamiento de esta localidad en colaboración con Guadatrail. Con avituallamientos en los sitios justos y sin quedarse justos, con el trazado bien señalizado por las balizas y en los casos de cruces de caminos por voluntarios. Con una buena bolsa del corredor, sin olvidar las migas con huevos (chorizo, tocino y mucho pimentón) que son carbohidratos y proteínas para un defensor recalcitrante de la dieta vegetariana como lo soy yo.



Éramos 7 villanos para el tramo largo de 21,7 km y 750 metros de desnivel positivo, y uno para la corta, la llamada de iniciación, de 11 km. A la llegada el calor era sofocante y los rayos de sol caían en espiral sobre nuestras tiernas seseras. Lo que hacía presagiar una carrera dura por el campo (trail, perdón), y no solo por las cuestas (desnivel, perdón de nuevo) sino también por la temperatura que nos deshidrataría el cuerpo, el espíritu y la mente. 


A las seis salimos los 7 en grupeta y a los pocos metros ya nos dispersamos, cada cual buscando una sombra o motivo para llegar a meta. Unos corriendo más, otros menos y el que escribe como siempre, de paseo.




Los parajes por los que discurre la carrera tienen su encanto Alcarreño, por los valles del rio Matayeguas, por la orilla del rio Ungria, la subida al  famoso Monasterio de San Bartolomé. De todo esto me pude percatar gracias a que el sosiego con el que me tome la carrera me permitió captarlo con la retina y así almacenarlo en mi simiesco cerebro.








El trazado es duro, con cuatro subidas (sobre todo la segunda y la última) bastante pronunciadas, quizás en la subida al Monasterio sea en la única de las 4 en la que se puede trotar a tramos. Y con sus respectivas 4 bajadas en las que en dos de ellas (que se repiten en el trazado) es de las que les gusta a los corredores de montaña (a los de verdad), de esas suicidas. Yo al tener una pronación tan acuciada no me puedo arriesgar a lanzarme por miedo a que mis dedos gordos choquen entre sí y despeñarme, por lo que voy sin prisa por más que resuenen en mi cerebro las palabras de mi viejo “AGILA José”. 





Carlos Serrano fue el  MÁS ESPABILADO de los nuestros con un autentico tiempazo. 


 Virginia no se bajo del pódium de las últimas semanas y fue primera sénior (que son las que son más jóvenes que las veteranas). 





El resto de mis compañeros como siempre terminando y haciendo una digna carrera, pese al calor y las cuestas, Dave, Javi, Sergio y Erika. 



Yo, consolidándome en mi posición de percherón, sin alardes. Voy cogiendo ritmo…(Correcaminos estate al loro…..)




En la de 11 Oscar consiguió terminar.


Para desgracia tras terminar y meter las piernas en las frías aguas del antiguo lavadero de Lupina, nos enteramos que los cacos desgraciados habían hecho de sus fechorías rompiendo cristales y robando en alguno de los coches que los corredores habían dejado en el “parking-descampado”. Y es que siempre hay gentuza suelta. En fin.




Después pasamos la velada sentados en la Plaza, degustando migas, bebiendo, y conversando sobre todo tipo de temas cercanos y mundanos.



                                    PALABRA DE PRONADOR (errante)


La larga 21.700, 128 llegados y 8 retirados.


PUESTONOMBRECAT.TIEMPO
25CARLOS SERRANO AGUILAR13-VETM2:02:36
49VIRGINIA HERNANDEZ PEREZ1-SENF2:14:01
59DAVID GARCIA SERRANO25-SENM2:17:17
77JOSE FERNANDEZ VALENCIA37-VETM2:26:28
94FCO. JAVIER PEREZ GONZALEZ47-VETM2:33:40
114ERIKA DOBROVOLSKAITE8-SENF2:44:45
115SERGIO TRIGO SIERRA57-VETM2:44:45


La corta 11.000, 108 llegados.


PUESTONOMBRECAT.TIEMPO
19OSCAR MARTIN CULEBRAS17 ABM1:02:23



                                           Clasificaciones completas:


                                                       Fotos y videos:

https://www.facebook.com/Lupiana-Trail-923935331053541/?fref=ts

Temporada 2016-2017 - Capitulo LXXXI - Triathlon Bilbao 2017



Corriendo por delante del Guggenheim

Por Edu Lozano 



Parece que la belleza es algo reservado a naturaleza, cuanto más agreste y alejada de la civilización mejor, pero a veces te llevas la sorpresa de que la combinación de ladrillo, vidrio, acero y hormigón también funciona y es capaz de llenar tu retina con imágenes impactantes. Hasta el agua de color bronce y variados elementos químicos en disolución parece un espejo que aporta su toque artístico a modo de filtro de Photoshop.

Bilbao tiene todos los alicientes necesarios para venir a hacer lo que sea, pasear, tomar cañas o tirarte a la ría. Un ambiente impresionante que te hace flaquear la voluntad y acabas pensando aquello de “por qué no me quedo aquí en la barandilla disfrutando el espectáculo”.







Bueno ya he recogido el dorsal y en la cabeza la rueda está en marcha, todo el protocolo complejo del material, las identificaciones, boxes, reglamentos e itinerarios. Que si salgo por aquí, luego sigo por allá, pongo neopreno, quito neopreno , pongo casco, quito casco,,,,,,, así dando vueltas al coco y repasando lo que llevo y lo que se me olvida hasta que llega el momento de bajar la rampa, hacer un acto de fe y tirarte junto al mogollón de gorros rojos que hacen la boya. ¡ Esta fría de UU ! , dicen una chavalotes que tengo al lado. Y es que nada más entrar en las manos y los pies empiezo a sentir el pinchazo ese del agua que corta. Lleva toda la semana lloviendo, esta nublado y se nota que el agua baja no solo revuelta si no también fresquita y con algo de corriente.







Pero bueno, el efecto de la masa funciona y en cuanto suena la bocina y los brazos y piernas a moverse parece que la ría entra en ebullición y en seguida he cogido temperatura de crucero. Realmente es muy agradable, es un espacio estrecho en el que sobre todo al principio te “aprietas” con algún que otro congénere pero tienes la referencia siempre de las márgenes, no hace falta levantar la cabeza para saber dónde estás a cada momento.

Los primeros 1.900 m en 00:44:19 , con muy buenas sensaciones y saliendo con un grupo de atletas bastante numeroso para lo que estoy acostumbrado, el 431 de los 500 que tomaron la salida. En 2015 hice algo menos 0:39:18 pero las condiciones no eran las mismas, este año bajaba el Nervión con algo más de corriente.

Para la bici la temperatura era muy agradable, nublado y sin apenas viento. La única dificultad es subir dos veces el bonito puerto del Vivero, el monte que limita Bilbao por el Norte, y que me permitió crestear y disfrutar, a ratos, de una increíble vista de la ciudad. Una vez que coronas el alto de las antenas tienes muchos kilómetros de descenso y llaneo hasta volver a la zona de transición.

La dificultad de los 88 km en bici no es el terreno, si no que te ponen tiempo de corte y como lo excedas o seas doblado te enseñan la tarjeta roja y pa casa. Yo lo hice en 3:32:56 y debieron dejar hasta 3:51:00.








Cuando te bajas de la bici empieza lo chungo. En la borrica manejando el cambio, aprovechando la inercia y las bajadas tienes tiempo para recuperar. Son 3 horas y media pero con un esfuerzo a intervalos. En cuanto te pones las zapas,,,, pufff , ahí estás solo con tu mecanismo. Y ahora 21 km,,,, demoledor. El circuito es muy chulo. Pasas por delante del Guggenheim, por debajo de la araña de bronce, por el puerto, el nuevo San Mames y la margen izquierda. Precioso, pero la primera vuelta se agarra con ganas. La segunda ya mejor y la Tercera con eso de que es la última se sobrelleva con dignidad. Aquí realmente se nota si corres o no. Con fondillo de Maratón metes motorcito y llegas con bastante solvencia aunque no sin sufrimiento, claro.

En este parcial hice 2:05:42, en algún momento pensé en intentar el sub 2h ,,, pero preferí no sufrir mucho y mantener la esperanza de poder un poco más.

En el muelle del Arenal llegué a meta con 6:22:54 en el puesto 428 de los 450 que terminaron y aprox. 500 que tomaron la salida. Puro Finisher para una prueba realmente espectacular.







Mientras la organización recoge todo el tingado, con la luz cálida de la tarde, tengo la sensación de haber estado en el mismo sitio antes pero sin poder precisar exactamente en que momento. Debe ser el “lag” de las carreras.





     

Llegados a meta 450



Half  1.900 m + 88 km + 21 km



PosNombreCatPos-CatTiempo NetoNataciónT1BiciT2Carrera
428Eduardo Lozano ValverdeV2M176:22:540:44:160:03:303:32:560:03:362:05:42