Quien busque infinito, que cierre los ojos

¿Cuantas veces debe correr un hombre la media maratón del Ocejón?






En los doce años consecutivos que he corrido esta carrera de montaña, lo  he hecho de todas las maneras, solo o acompañado. Y desde que el club se inicio y yo me inicie en el, año tras año he ido intentando recolectar gentes para hacerlo, para ver si ellos sentían en esta carrera lo mismo que yo… Y es que más allá de las luces artificiales de la ciudad, brilla un pico llamado Ocejón. Al otro lado del asfalto y las grandes aglomeraciones, existe un mundo fascinante por descubrir. En la sierra de Guadalajara, por la senda de la Tejera Negra,  está el camino que parte desde Robleluengo al Ocejón, que cruza esa frontera en la que te adentras en el territorio de tus propios sueños. Allí donde los puedes dejar volar. Si realmente quieres hacerlo…..Otra cosa son las agujetas que te puedan salir luego si no estás acostumbrado….Otra cosa son las pulsaciones al subir o la adrenalina al bajar…
Cuando la gente me pregunta ¿Eh señor de los pies torcidos, porque año tras año subes al Ocejón el primer fin de semana de junio?  No sé que responder, seguramente porque no estoy en ese momento en la cumbre. Seguramente que,  si me preguntan estando allá arriba rozando el cielo, bajo un sol abrasador, bajo una  torrencial nube o con el viento elevándote etéreo medio metro del suelo contestaría: “Porque aquí estoy listo para cualquier cosa, estoy listo para desaparecer, para renacer, para hacer del momento, la montaña y mi ser una sola cosa”. Pero no pretendo que el resto sienta lo mismo que yo. Sería pedante y  estúpido por mi parte….

....Y los niños, las chicas, las abuelas, el tabernero, el vendedor de periodicos, el vagabundo que nació para correr, todos me preguntan….

¿Eh señor de los pies torcidos, porque año tras año subes al Ocejón el primer fin de semana de junio? Porque sonámbulo voy en mi sueño  en busca de mi mismo, en un viaje de ida y vuelta en el que el camino nunca es ni será el mismo, porque yo lo trazo en ese instante a cada paso, en cada zancada, en cada torcedura de tobillo, en cada trastabillar.  Y que me lleva  al único lugar donde deseo ir, al lugar donde tintinean los pensamientos.
¿Eh señor de los 12 ocejones, porque año tras año subes al Ocejón el primer fin de semana de junio? Porque es donde el corazón me lleva, arrastrando con el mis cuádriceps entumecidos de subir y bajar, llevando consigo estos pies torcidos como renglones de Dios que me hacen tropezar, caer y levantarme.
¿Eh señor de los pies torcidos, porque año tras año subes al Ocejón el primer fin de semana de junio? Quizás sea porqué este triste payaso andrajoso allí se siente el Rey de los payasos. Quizás sea porqué no soy nadie y allá arriba sea el Rey Nadie.  Un bloguero inexistente, que toca siempre la misma canción, en una letanía de frases sin sentido, pero que allí, entre las nubes que se dejan atrapar,  son el top de la lista.
¿Eh señor pronador errante, porque año tras año subes al Ocejón el primer fin de semana de junio? Porqué en mi intransigente errar por el mundo llegué a una conclusión,  que has de pronar hacia donde tu fantasía te  lleve, aunque esta sea una quimera. Olvidando hoy todo le que deparará  el mañana.




La carrera.
Para los que quieran saber el trazado, el desnivel, las jaras del camino, el sonido de los grillos, el calor de las cinco de la tarde, el frio de la cumbre,  les invito a que busquen en este blog , entre sus  (con esta)1980 entradas las crónicas de otros años. De cualquier forma es inefable, no se puede expresar con las palabras, al menos con las que están en un diccionario convencional. 

Esta vez éramos 10 villanos y villanas los que afrontamos el reto.  Ninguno buscábamos MMP,  salir del anonimato, ni pasar a la historia por la hazaña o por ser grandes atletas dentro o fuera del club. Solo buscábamos atrapar un momento efímero en la efervescencia del día a día. 
Juan José Jaén realizo la mejor marca que se le recuerda a un villano en esta media montañera. Tras el Lolo Verdeal, Sergio Trigo. La tripleta Jesús, Fernando y José (el que relata). David Alonso que intento seguirles pero no pudo. Erika que rubrico con el Ocejón una temporada para enmarcar. Y la pareja Nati y Laura de incognito (¿que somos los corredores populares realmente, solo corredores de incognito?) pero haciéndose notar.  También nos acompaño en nuestro devenir el duatleta de Villanueva  José Manuel Mata, el hombre de las medias de compresión rosas. Unos u otras eran, y si no lo eran ahora si lo pueden decir que son (que diría F. Barbero): OCEJONEROS u OCEJONERAS.











Como siempre gracias a la organización que estuvo espectacular. Circuito bien señalizado, avituallamientos donde se esperan, trofeo artesanal para todos, que lo entregan cuando el arrebol del atardecer tiñe el cielo de rojo para pasar a la oscuridad y la música.
Gracias también a las fotos de carrerasguadalaia.com del último kilómetro de la prueba.  El resto de fotos que faltan y que nos hicieron desde la organización y del club veggirunners las iremos buscando y subiendo.


Hey! Mr. Tambourine Man, tócame una canción 
No tengo sueño y no voy a ninguna parte. 
Hey! Mr. Tambourine Man, tócame una canción 
En el cascabeleo de la mañana te seguiré. 



Palabra de pronador.



PUESTONOMBRETIEMPO
11JUAN JOSE JAEN SERRANO2:12:08
40MANUEL VERDEAL PORTERO2:21:09
55SERGIO TRIGO SIERRA2:28:01
84JOSE FERNANDEZ VALENCIA2:38:05
85FERNANDO UBEDA BRAVO2:38:05
86JESÚS ROMO LÓPEZ2:38:05
102DAVID ALONSO JIMENEZ2:44:23
105ERIKA DOBROVOLSKAITE2:47:55
LAURA ROBLEDILLO RAMOS3:30:00
NATIVIDAD LAHOZ ARROYO3:30:00

5 comentarios:

Es un pájaro?, es un avión?,... dijo...

Os escapasteis por los pelos. A pesar de tener que parar dos veces bajando para estirar los isquios, fui capaz de recortaros algunos minutos en un bajada al más puro "Coco free style". Si os llego a ver en la lejanía, me tiro de cabeza a por vosotros, aunque me hubiera arriesgado al infarto.
La verdad es que quedé bastante satisfecho. Con la temporada que llevo y cómo me sentía los últimos días, hasta dudaba que pudiera llegar arriba de una forma decente. Y no solo lo conseguí, sino que rebajé mi mejor marca en esta carrera en 8 minutos. Hay que reconocer que gran parte del mérito de esta marca la tiene una rubia que venía por detrás dando voces: "Cocoooo, Cocoooo", jajaja. Que tía, se merece el mérito del año sin ninguna duda.
Fue un gran día, con muchas risas (esperando el autobús, el famoso billete de 5€, las medias de Paquirri, etc.)
No recuerdo una carrera que me deje más agujetas que ésta, pero está claro que siempre que pueda, la seguiré haciendo.

manuel dijo...

Muy buena cronica pronador. Con mis agujetas no tengo ganas de volver, ya veremos la semana que viene cuando recupere. La verdad es que es una carrera muy bonita (como dice Edu).

Dave dijo...

Gran crónica bloguero. El año q viene espero poder acompañarte y saber de primera mano porque año tras año subes el ocejon el primer fin de semana de junio

nati dijo...

Como siempre una crònica de gran altura como el que la escribe.
Mi primer ocejòn, como siempre con mi compi de malos y sobre todo muy buenos ratos ,espectacular empezamos subiendo muy bien hablando y riendonos de cualquier cosa, pasando alguna q otra aventura con unos riachuelos por el camino y llegando al ocejoncillo con fuerzas pero ahi empezo realmente la " subida" donde como siempre lo hicimos por el lado mas largo y peligroso por todo el filo de la cresta , para llegar a un punto sin salida y tener que volver para atras y coger un camino que era por el que ivan los demas corredores,,llegamos con mucho esfuerzo y mucho calor muy orgullosas de este otro reto conseguido. bajar se baja trotando comodo para volver al pueblo y dar por finalizada nuestra ultima aventura
La próxima los 100 ............. ahi queda laura

La Roble dijo...

Buena crónica, Jose.
Qué bien me lo pasé con las risas en la parada del bus, en los baños con el papel y luego durante el recorrido que 21km por montaña da para mucho. Hasta para poner piedras en tramos de charcos para que nuestros chicos no se encharcaran los pies.
Muy divertido y también muy duro. Mi más sincera admiración a los que año tras año van a correrla y además
Uff Nati, es que somos de decir, ¿Vamos a hacer.."X"? y sabes que vamos. No tenemos miedo ni del perfil de la carrera ni de los tiempos. ¿Hacemos los 100? Venga