Cuando los sueños se hacen realidad hay que ver lo que te duelen las piernas al despertar

The Five of Gárgoles (de Arriba)



La última vez que la nave pirata villana vino tan lejos fue para hacerse con el famoso tesoro de Trillo, de esto hacia un año. Trillo, que tan desvalijado dejamos entonces que cuentan que no se ha logrado recuperar, tanto que por lo visto hace una semana 70 atletas sufrieron el recorte por ello causado. Pobres.

En este año transcurrido y después de cruzar de poniente a occidente, de Mercurio a Plutón,  de la Isla de Pascua a las Azores, volvimos a orillas de Trillo, en concreto a Gárgoles de Arriba, con las fuerzas algo mermadas respecto a las de hace un año en cuanto a número de piratas, pero dispuestos a no dejar ni un doblón sin requisar, ni un camino sin trillar, ni cuestas que escalar o descender, ni una joya sin examinar.

Al mando del maestro Eduardo emprendimos camino desde Villanueva rumbo a Gárgoles, a 96 kilómetros por barlovento, con el viento en contra. Tres éramos los intrépidos corredores dirigidos por Edu los que hacia allá íbamos, a saber: Oscar, Virginia y José con su pata de palo.

Más para nuestra “sorpresa” allí nos esperaba un quinto, con el parche en el ojo, la barba cortada milimétricamente a navaja y la inconfundible sonrisa pícara en los labios. Sergio Trigo. “Good afternoon , come to be for today” nos dijo al vernos. “Ostias Trigo, que semos piratas, pero semos españoles”. Venga pues al lio que es para hoy. Nos espetó.

Así empezó nuestra pequeña aventura del sábado por la tarde-noche, en la que emprendimos los cinco una carrera con retorno, de 18 kilómetros duros por los campos, descampados. Zarzas, zarzales. Cuestas, terraplenes, toboganes, sembrados y acequias. Una aventura por la que se nos conoce ya como los 5 de Gárgoles.




73 corredores salimos de Gárgoles, con el termómetro apretando cercano a los 36 grados y los rayos del sol pegándonos en la cabeza y cosiéndose a nuestras espaldas.
Ya el comienzo del circuito hace prever lo que nos espera,  en fila india por un “camino” estrecho en los primeros kilómetros que casi no permitía adelantar ni que te adelantasen, con llevaderos subes y bajas continuos hasta que llegas al primer avituallamiento sobre el km. 4 he inicias la subida al punto más alto de la prueba, un ratito andando y otro caminando. 




Desde lo alto se divisa a lo lejos la central nuclear de Trillo y sus intermitentes luces de aviso. Aquí atravesamos una zona de cresteo por riscos,  más o menos llevadera,  hasta que te meten por una zona de camino estrecho y resbaladizo con mucha arena y piedras sueltas al borde del precipicio. Aquí tienes que ir con cuidado, sobre todo si tienes una pata de palo.
 Hasta ese momento, kilómetro 7 más o menos, voy divisando en lontananza a mis tres compañeros Oscar, Sergio y Virginia. Edu se quedó un poco rezagado en la fila india.
 Y de repente, tras un redoble de tambores,  empieza el espectáculo con un descenso de un barranco imposible, más que el famoso del perrillo de Atanzón  si cabe.
Todos los que tienen dos piernas bajan saltando, resbalando, levantándose, agarrándose, en zigzag. Yo con mi pata de palo solo tengo dos opciones, volver o arrastrarme. Decido ir hacia el frente,  poner el culo en el suelo y dejarme caer, lo que resulta unos tres minutos en un  tramo de unos 300 metros. Cuando llego abajo, magullado, lleno de polvo y con algo de sangre levanto la vista y ya no veo a mis compis. Ya bastante tengo con seguir las señales que la organización ha colgado cada  20 metros para no perderme.  Y con que mis híper pronadores pies no trastabillen entre ramas y salientes.
Y como dije, aquí empieza el espectáculo,  por caminos que no eran caminos,  abiertos a machete entre zarzas y arboleda. Diseñado sin duda por un  maquiavélico runner o biker que seguramente escondido tras algún matorral o peñasco nos observaba mientras se frotaba las manos y se relamía entre risas.


Una ruta que cuando llegábamos a caminos “de verdad” sin previo aviso nos desviaban por “lo improbable”.








Así, tras ejercitar a tope los tobillos, las rodillas, los gemelos y los cuádriceps llegamos a la última subida desde la que se desciende a la Plaza de Gárgoles, no sin antes hacer una última e inverosímil vuelta en la que casi me despisto y pierdo si no es por Edu que en estas me alcanzo y me señalo el camino.
En fin,
Tras una carrera de las duras, con sus 18 km, llego la noche, los últimos clasificados,  llego la lluvia,  la barbacoa y la cerveza, casi todo a partes iguales. De regalo un pódium como segunda clasificada de Virginia, dos senior motivados y contentos, y dos veteranos heridos pero vivos.


El pueblo de Gárgoles en agradecimiento a sus fechorías lingüísticas le regaló a The Blogger una pata de repuesto para sustituir la maltrecha y astillada de palo.  Demostrando que el azar es lo único que le puede premiar y compensar por tanta prosa y verso inverosímil. Amén de nombrarle percherón adoptivo de Gárgoles de Arriba.




Así los cinco, junto a los inseparables acompañantes (Nati, Erika, amiga de Erika, Samuel y padres de Oscar), o The Five como le llaman en estos lares regresaron  por sotavento, a favor de aire, a Villanueva.

¿Dónde volverán a por el tesoro estos piratas el año que viene?
¿Gárgoles o el otro sitio?

Puntos suspensivos.

Aquí las fotos de Christian Gallegos



Aquí el espacio reservado para las fotos de Erika:




Pos.NombreApellidosPCatT_Neto
30OSCARMARTIN CULEBRAS141:40:38
36SERGIOTRIGO SIERRA181:41:26
39VIRGINIAHERNANDEZ PEREZ21:41:56
51JOSEFERNANDEZ VALENCIA231:54:38
52EDUARDOLOZANO VALVERDE241:54:56

3 comentarios:

Edu dijo...

Fuimos a presumir de sandía ,, water-melon,, red, red,, bueno mejor hot water-melon porque hacia un calor. Para arriba subiendo y para abajo bajando,, bonito circuito , duro ,, técnico,, resbaloso, nos metieron por cada sitio que ufff.

Demasiao para estas alturas de temporada o realmente para pre-temporada.

Enhorabuena a Virgi,, y a esos senior que están intratables y a José que pilló paletilla,,

Aúpa villanos.

Sergio Raner dijo...

Muy buena carrera, aunque hubo quién se despistó, en mi opción, chapó al señalizado. Solo les critico la entrada al pueblo. Demasiado enrevesada y con cierto despropósito. El recorrido un poco largo. Eso sí, muy bonito!! La barbacoa muy bien. Y a la bolsa de corredor le hubiera metido una camiseta con un diseño chulo. Con el símbolo de una abeja radioactiva jeje

Sergio Raner dijo...

Muy buena carrera, aunque hubo quién se despistó, en mi opción, chapó al señalizado. Solo les critico la entrada al pueblo. Demasiado enrevesada y con cierto despropósito. El recorrido un poco largo. Eso sí, muy bonito!! La barbacoa muy bien. Y a la bolsa de corredor le hubiera metido una camiseta con un diseño chulo. Con el símbolo de una abeja radioactiva jeje