Quien busque infinito, que cierre los ojos

“Haciendo hueco” para el jamón de Brihuega, el vino de denominación, los lazos de Soria, los pasteles de cumpleaños Nati, el té fitness y la perspectiva de un próximo cocido madrileño en una mañana equina.


                                                FOTO DE LA QUEDADA DE AYER





A los diez minutos de empezar, los más de veinte corredores y corredoras que allí se habían dado cita ya habían formado dúos, cuartetos, grupos, grupetas, sub-grupos, corredores solitarios, corredores de ida y vuelta. En fin, de todo menos un grupo compacto de veintitantos corredores una mañana de domingo cualquiera. 

Entonces, cuál era el propósito de quedar a la misma hora, en el mismo lugar, en el mismo recorrido. ¿?


Eran tantos los grupos, que las conversaciones iban desde el que vendía su producto a otro, del partido de líderes del día anterior, del recibo de la luz, de carreras y de lo “mal que estoy” por supuesto, pasando por quien contaba algún chiste, hasta los que tarareaban cualquier canción que sonaba en su mp3.

Entonces, cuál era el motivo para quedar, si cada cual tenía un ritmo, un pensamiento diferente o encontrado, una forma de ver las cosas. ¿?. 


Unos corrieron 10 kilómetros, otros dieciséis, algunos dieciocho y los menos llegaron a casi 26. Algunos rozaron la hora, otros se pasaron de los noventa minutos, pocos llegaron a las dos horas.

Entonces, si solo se vieron todos al principio y muy pocos al final, cual era ese motivo oculto para quedar. ¿?. 

La excusa que cada cual ponía para este o aquel ritmo y distancia era el de, yo estoy preparando la carrera de Alovera, yo el mapoma, yo voy a Sevilla, yo vengo para saber de qué va esto de los domingos, yo simplemente por correr con los colegas hasta donde aguante 10, 15 o 32.

Entonces ¿cual es?, ¿cual era?, ¿cual fue el motivo? 
Seguramente que si les hubierais visto dos, tres o cuatro horas después lo hubierais entendido. 
Las quedadas, correr. Es una excusa para todo lo que viene después. 
No voy a entrar en demasiados detalles, ya que esto es solo un blog que trata de informar de los éxitos e infortunios villanos, y poco a poco va rezagándose respecto al resto de redes sociales que de seguro os habrán informado al detalle. 
Solo sé, aunque esto también lo sabréis, que al final de la quedada, de la reunión del club, de la excusa y del después. Unos simples huesos de jamón sirvieron para convocar otra quedada, otra carrera, otro principio, otro final, otra excusa, otro después. 

Nos vemos en Alovera con la excusa de hacer marca en un 10.000 al son de. “Cocidito Madrileño”. (Que tampoco se bien que tendrá que ver un pueblo de la Alcarria con un plato típico de la capital). 

A mí siempre me sobran los motivos, yo lo entiendo así.

EN FIN


Fotos:

3 comentarios:

Comité de Empresa CAV dijo...

Buenas tardes.
Queremos anunciar que ante los graves acontecimientos ocurridos en la tarde de ayer, el Comité de Empresa del CAV ha decidido ir a la huelga el próximo fin de semana, por lo que no correremos en Alovera.
Esperamos que esto sirva para evitar este tipo de situaciones en el futuro.
Un saludo

EL AMIGO DE LOS NIÑOS dijo...

Como bien se acordó por unanimidad (un solo miembro, pero que miembro) se suspende de empleo, sueldo y responsabilidades a los tres insurgentes que entre copa y copa de vino tuvieron la luminosa idea de crear un comité de empresa.
Queda dicho.
Cualquier otro acto de pensamiento libre acunado por los vapores de Baco será castigado con 5 rondos plus, 1000 puntos menos en la liga del club y el ostracismo del duro spam en correos y comentarios.

Bea Lopez dijo...

Nos sobran los motivos para juntarnos y disfrutar de nuestra compañía. Y nos sobran las excusas para seguir haciéndolo.

Ay el Comité de Empresa... yo me afilio por si acaso..