Cuando los sueños se hacen realidad hay que ver lo que te duelen las piernas al despertar

DISCOVERY UNDERGROUND

 UNA LUZ AL FNAL DE CADA TUNEL, 

 CRÓNICA DE José Fernández Valencia.



Este evento se ha realizado en apoyo de la candidatura de Madrid Olímpico 2.012.

El documental completo  de esta carrera subterránea se emitirá el día 6 de septiembre a las 22:20 por el canal Discovery Max.

Yo, estuve allí. Y así lo viví.

 ¿EL PORQUE DE LAS COSAS?
La verdad es que nunca pensé que fuese a ser uno de los elegidos, pero,……tuve la suerte de que mi reto o mi historia personal fuera  una de las 100 elegidas entre las de más de 7.000 enviadas.

Esa historia, no es mejor ni peor que otras, tan solo es  eso, mí historia. Mi reto.

Esta vida de retos  con el running, que llevo paralela al margen de lo cotidiano no sería posible sin el apoyo incondicional de mí mujer, y a ella le quiero dedicar esta carrera. Gracias por estar siempre ahí y comprender lo que hago.

  ANTES DE EL COMIENZO
En un principio esta carrera o evento estaba programado para finales de julio, pero tras el trágico accidente del tren de Santiago se pospuso para finales de agosto.
Al ser una prueba de 10 kilómetros, que además no tenía un carácter “competitivo”, no la preparé específicamente, pero sin saberlo, el entrenamiento y carreras que llevé a cabo en la playa durante las vacaciones (fortalecer pies y tobillos)  me vinieron bien para correr por los túneles, luego os daréis cuenta de por qué.
A las 23:45 había que  estar en el parking frente al Santiago Bernabéu, pero para variar, y seguramente   porque sentía una prisa infernal por que llegara el momento, me presente demasiado pronto por allí,  a las 22:30, y aunque estaba montado el pequeño “chiringuito” de Discovery Max, no estaba aun en activo.
Por lo que mochila a cuestas, pantalón corto y camiseta del club enfundada me fui a dar un garbeo (palabra castiza que quiere decir dar una vuelta o rondo) por los aledaños de Concha Espina. La gente me mira raro por aquí, incluso cuando entre en un “glamuroso” bar de tapeo de la zona a pedir un café el camarero me observo durante unos microsegundos de arriba abajo. Entonces caí en la cuenta de mi pinta de indio y que estaba en territorio de los rostros pálidos.
Con el subidón del torrefacto por las venas y mis propios e irrefrenables nervios vuelvo al punto de encuentro. Ya se va viendo ambiente de corredores en la zona. Por las conversaciones, acentos y formas, me doy cuenta de que hemos venido de media España. Por las pintas y ademanes, me doy cuenta de que hay mucho corredor/ora, mucho ultrafondista, mucho popular y sobre todo muchas ganas.

Desde un altavoz empiezan a darnos las primeras instrucciones.

Digo mi nombre a la señorita y al buscarme en la lista me encuentra,  JOSÉ FERNANDEZ VALENCIA, pues sí, sí que la voy a correr, pues no, no es un sueño.

Recojo mi camiseta, el casco, el formulario de participación (DECLARA Y ACEPTA) y  las hojas de instrucciones de seguridad (que no quise leer muy  a fondo…no vaya a ser...). Me dan una pulsera de color azul  que corresponde al grupo que me han asignado (dividieron la salida en dos grupos de 50 para evitar demasiada aglomeración en la misma).

Recibo un mensaje de Edu dándome ánimos. Llamo por última vez a casa y….

Y todos al metro. Nos dan un sencillo a cada uno y al grito de! ITO, ITO, ITO el metro gratuito!  Nos metemos en las tripas del underground.



Llegamos a Tres Olivos, donde tenemos que esperar el paso del último convoy para poder comenzar. Mientras, la organización hace entrevistas y reparte un ágape en forma de bebida isotónica, agua y barritas energéticas.

EL REBANADOR EN EL TÚNEL
Algo estaba a punto de ocurrir, y una vez que hubiese pasado, nada volvería a ser lo mismo.



Ya queda poco, caliento con el resto por el andén de la estación de Tres Olivos. Pruebo a hacerlo con el casco para acostumbrarme a él y parece que no tendré más problema que el añadido del calor.
Estamos en la salida, las 2:37 aproximadamente. Olvidamos los bostezos. Alzamos las manos. Aplaudimos.
Al grito unísono  de 5, 4, 3, 2,1….los cien atravesamos el telón hecho jirones de Discovery Undergraund y salimos al escenario de túneles, vías, traviesas, rejillas, balizas, etc.  que el travieso tramoyista nos ha preparado.
Somos cien los protagonistas sobre el escenario. No hay papeles secundarios. Discovery se ha encargado del vestuario, el sonido, la dirección y la filmación de esta obra. Ahora, llegado el momento, cada cual debe redactar su guion y escribir su historia. Que sea una obra maestra o no dependerá de la crítica.



Todo el que pensase salir a 3:30 y no se le hubiesen quitado las ganas con lo explicado por el “speaker” por el altavoz justo cinco minutos antes de la salida (nos advirtió que en los primeros 200 metros había muchos elementos que había que evitar)  se da cuenta de que el nacimiento de la carrera es un “campo de minas”, lleno de traviesas,  cables, calces, semáforos con peanas, etc. Pero siendo villano, por ende poco cauto, intento zafarme con saltos, requiebros, piruetas, gambeteos  y aceleraciones. En vano, porque hay que ir piano, piano.
Tras todo esto cojo mi carril “despejado”, con cuidado de llevar una línea de zancada lo más recta posible para no tropezar con las uniones de las vías al suelo por un lado y las rejillas por el otro, que ya nos han advertido que si las pisas se hunden. Esto es difícil para un percherón, pero por una vez  intento ser el equilibrista en el alambre.
Aquí tienes cuatro “carriles” por los que correr, dos entre vía y vía y  dos en cada lateral. Avanzando por ellos y cada diez metros aproximadamente tienes una especie de junta de dilatación de unos diez centímetros de ancha que atraviesa de lado a lado la totalidad del suelo del túnel  y que tienes que saltar para no meter el pie, torcértelo y caer (alguna caida hubo, por suerte no mía, por suerte sin consecuencias graves).
Voy  contando seis zancadas más saltito, pero de vez en cuando me encuentro con algún cable, alguna pequeña baliza que tienes que "salvar" también.
Con todo, ya empiezo a avanzar al ritmo que mis sensaciones me dan, aquí no sirve el Garmin, ni hay puntos kilométricos de referencia, solo te sirve sentir,  percibir, correr liberado del crono en lugar de pensar, aquí no hay rival, ¿las cabezas?, bueno.
Miro el túnel, que parece inacabable delante de mí, con luces que se pierden en lo que parece un infinito y como diría Buzz, más allá. Los focos dirigen una estela  blanquecina que atraviesa la oscuridad hacia las alturas, señal inequívoca de que vamos cuesta arriba. Al ir montado en un vagón del metro tienes la impresión de que esto no ocurre y que siempre vas por terreno llano, pero en realidad está lleno de subidas, bajadas, y de grandes curvas por los confines subterráneos de Madrid. Os doy mi palabra.

Cada 500 metros hay un voluntario, en algunos casos dos, con lo que parece  (un desfibrilador).

La seguridad elevada al máximo exponente. Casi me atrevería a decir que había un voluntario por corredor, sino más. Que despliegue.

Cuando te acercas y pasas al lado de los túneles de ventilación tienes la impresión, por el ruido,  de que esta llegando el metro, te dan ganas de mirar hacia atrás para ver si realmente se te viene encima, pero si haces esto es un error ya que seguramente tropezaras, por lo que hay que abolir ese pensamiento y seguir rodando.
Así, subiendo, llegamos a la primera luz, la de la estación de Montecarmelo (el barrio de Miguel), al llegar a cada estación las vías se juntan en sus cambios y tienes que andar por encima de las traviesas de hormigón, hay quien las supera con saltos, otros corren, otros tropiezan, yo  y mi 45 hacemos  lo que podemos.
Desde aquí hay una gran bajada hasta la siguiente estación, Las Tablas, donde nos espera el primer avituallamiento y la melodía de la Creedence tocada por un guitarrista, que parece el típico músico loco del metro de Madrid, será, pero  ¿quién está loco aquí?.
¿Have you seen the rain? nos pregunta cantando, pero aquí dentro es complicado ver llover.

Ahora vienen tramos de sube y baja hasta  llegar al brillo de la estación Ronda de La Comunicación. Después, el fulgor  de la estación La Granja, donde afrontamos el tramo más largo  sin ver la luz, un tramo suave hasta llegar a la penúltima, en  La Moraleja, para subir hasta la meta en Marques de Valdavia, empapado de sudor levanto los brazos y atrapo una nube luminosa. Allí me esperan una decena de corredores que ya han llegado antes que yo, entre las vías, haciéndome el paseíllo, me aplauden. 
Total.



Han sido 44 minutos por los túneles, pero no me hubiese importado que hubiese sido más. La experiencia, es única.

 DESPUES DE….
Sin duda, esta será una carrera que sumaré a mi curriculum con letras de oro.  He conseguido atrapar otra nube, esta desde el subsuelo al cielo de Madrid.

Volviendo a casa a las cinco y media de la mañana, con el frescor nocturno entrando por la ventanilla rememoro en mi mente la experiencia vivida, y pienso si me ha servido de algo. Esta carrera, esta vida del running, que vivo al margen de la otra, la cotidiana. Porque en última instancia, una vida no es más que la suma de hechos, a veces buscados, otras casuales y que vienen a ti por azar como era el caso. Y no sé si en adelante correré más deprisa, lo dudo. Si llegaré más lejos. Si seré mejor o iré a peor. Si habrá sueños que cumplir o nubes que poder atrapar.
Solo sé una cosa, lo he visto claro en esta carrera, y es que al final de cada túnel siempre hay una luz. En cada cual está el llegar a ella. Eso sí, que tampoco te ciegue, porque si jamás fuese de noche no podríamos disfrutar del amanecer.
Sin duda, que el sábado 7 de septiembre, Madrid vera el  final de ese túnel en el que lleva unos años metido, y será la luz de la ansiada Olimpiada. MADRID 2.020. Esperamos qué, esa luz sea valorada, y bien dirigida para ayudar a la gente que está pasándolo mal, en la sombra del día a día.

Enhorabuena y gracias por darme esta oportunidad de  contarlo a la organización, lo hicieron genial.


Me imagino que después de la emisión del documental colgaran las miles de fotos que nos hicieron. De momento en esté post y con permiso de ellos cuelgo las pocas que me hice o encontré en la red.


                                                      UNDERGROUND



19 comentarios:

Gacela Treparriscos dijo...

Jose, no hay palabras. Nos llevabas a todos nosotros, durmiendo nuestros respectivos sueños, en cada una de tus dos zapatillas. Una experiencia, sin lugar a dudas, única. Tenía que haber un villano rebanador en esa carrera tan exclusiva, y por justicia no hay otro que lo merezca más que tú. Enhorabuena!

Chelo dijo...

Graciassss.. No habría sabido explicar mejor la experiencia vivida esa noche. Se me han vuelto a poner los pelos de punta al recordar con tus palabras las sensaciones vividas y saboreadas...
Un placer haber compartido éste pequeño tramo de vía con personas como tú.
Un saludo desde Málaga.

Jesús dijo...

Está claro por que te llamaron a ti entre los elegidos.

Que grande Jose, me alegro muchísimo que hayas podido vivir ésta experiencia.

un bratzo!!

NATI dijo...

He vivido contigo ( por ser tu compañera de vida) desde el dia que dijiste me gustaria vivir la experiencia de esta carrera , pasando por el dia que te llamaron y por fin la carrera y me gustaria decir que te visto tener una ilusión especial .Te has merecido correr esta carrera y despues contarla para el disfrute de tus compañeros de viaje y para el resto de runing que no corrimos pero leyendo tu crónica nos has hecho participes . GRACIAS

Julián Mota. dijo...

Enhorabuena José.
Hacer algo en la vida y que lo des todo por ello, no hay frontera ni muro que sirva de obstáculo.

Un abrazo.


Jesús dijo...

Por cierto joio...como te queda el casco!!!! laleshe!!!

Tomás Rivilla dijo...

enhorabuena Jose. que grande eres. un abrazo

MERCE dijo...

Jose...... has sido privilegiado por correr esta carrera tan especial,por como nos lo cuentas ha sido una bonita experiencia.
Enhorabuena!! por ser el elegido.
Enhorabuena !! por haber corrido
Enhorabuena!!por ser el rebanador MAX
Gracias por contarnolo.

FERNANDO dijo...

Eres un Crack Jose, enhorabuena por atrapar otra nube.

Un Saludito.

Manuel Briones dijo...

TE LO MERECES ESTA CARRERA QUE HAS HECHO MERECEN 100 PEDORRETAS.

ENHORABUENA MAQUINA

JOSE CARLOS dijo...

Enhorabuena por la experiencia, seguro que te lo has pasado d.p.m. haciendo lo que más te gusta.

Me alegro mucho por tí.

El Peñu dijo...

SEmcillamente sublime la carrera como la cronica, emocion sentimiento, pasion...

Bea Lopez dijo...

¡¡Underground!!

Enhorabuena Jose por todo lo que haces cada día, este es uno de los muchos frutos que tu dedicación y disciplina te generan. Has sido elegido porque les sobran los motivos.. y nosotros te elegimos cada día porque nos sobran los motivos.

Nati cuánto vales, merecida dedicación de crónica...

¡Jose Underground, Villanueva Underground!

LaU dijo...

José,simplemente espectacular la crónica,la carrera y tu dedicación....
Enhorabuena por ser uno de los 100 privilegiados.

Edu dijo...

Es algo difícil de repetir y una experiencia que gracias a ti compartimos.

Hay que ganarrrrrr

La Roble dijo...

Qué bien se te ve en el minuto 1:11 saludando.
Ha sido una pena lo del casco porque esperaba ver algún brillo.jijiji

Eres uno de los más grandes del club y sigues demostrándolo día tras día. El participar en algo así es algo extraordinario que solo personas como tú podéis hacer. Me alegro de que te saliera bien esta carrera de "obstáculos" con cables y vías y que representes Madrid 2012.
Aún tengo curiosidad por saber qué coj.... escribiste para que te cogieran !!
Un abrazo grande grande.... como tú

Carlos dijo...

Emotiva crónica para una carrera seguramente irrepetible y una participación merecidísima.
¡Qué envidia me diste pájaro!

Es un pájaro?, es un avión?,... dijo...

Enhorabuena José, me imagino que lo habrás disfrutado como un enano. Cuando uno vive una afición con tanta pasión como lo haces tú, pues recibe este tipo de recompensas. Te lo mereces.
PD: eso que llevabas en la cabeza, ¿qué es?¿es que sobraron sandías de la carrera?

monse dijo...

Que pasada Jose,parece una experiencia muy especial y seguro que no olvidaras .Gracias por contárnoslo con tantos detalles que casi podemos revivir un poquito esos momentos contigo.
Enhorabuena