Quien busque infinito, que cierre los ojos

VOYERÉ (Maratón Madrid 2.013)

                El “Glory Days” de Jesús Romo                        







Otro año más que estamos en esta bonita carrera, el Maratón de Madrid. No son muchos de momento, de echo solo es el segundo pero me parece que llevo toda la vida corriéndola año tras otro, creo que ha calado tanto en mi que si puedo la correré todos los años.

Este año a decir verdad no la iba a correr, ni me la iba a preparar, pero otra vez se alinearon los planetas y me llevaron a inscribirme. No la iba a preparar y tampoco es que lo haya hecho, pero acaso cada zapatazo que damos en los rondos, cuando salgo solo o acompañado ahora por mi querida Esther, no nos lleva a hacer una carrera más o menos larga. Cada zancada, pedalada o cada brazada además de disfrutar solo o de la compañía de personas que disfrutan de lo mismo que yo, me lleva a llegar en condiciones mínimas para disfruta de esta carrera, el Maratón de Madrid.

Me levanté antes de que sonara el despertador, con 5 horas y media de descanso. Desayuno con fruta, té rojo y una tostada con aceite. Me cambié metódicamente para que no se me olvidara detalle y partí al sitio de encuentro para ir con el resto de compañeros del club. Al coche y para mi querido y amado Madrid. Buen cachondeo en el coche, “voyeré!!!”, algún nervio y varias dudas, pero felices de ir a correr el Maratón. Aparcamos, hacemos parada técnica en una cafetería dónde mostramos a la camarerería cómo se prepara un corredor Villano; venga vaselina para un lado y para otro, que si pezoneras, que qué es eso del té…agua sucia,…”Voyeré!!”

Bajamos a la salida que estaba a 1,2 km. y vemos al resto de expedición maratoniana del Club, saludos y al guardarropa

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Bajamos a la salida por segunda vez después de dejar la ropa en el coche. Minuto de silencio por nuestros compañeros maratonianos de Boston y al cajón el cual ya había avanzado por lo que salimos muy atrás. Ya habíamos perdido al resto de los compañeros a los que no pudimos desearles suerte, nos queda que sabemos que ellos lo saben.

…salida y ahí nos lanzamos Miguel, Carlos y yo, no está mal pero no es la parte que más me gusta del Maratón, cuesta correr y coger ritmo con tanta gente alrededor y con otros ritmos un poco más bajos al cajón en el que han salido, bueno que se le va a hacer… pero creo que esos ritmos ya no los recuperas a no ser que empieces a jugártela y es demasiado pronto. Disfrutamos de los primeros metros en compañía los tres, se echa de menos a gente, a compañeros que se lo estaban preparando pero que no han podido ponerse con nosotros para compartir estos Km’s, ésta experiencia. Me acuerdo de ellos tanto que hasta los veo, jaajjaaj c.ño es que son ellos!!! Los saludo Rebeca, Jaime y abrazote a Carlos… con dos bien puestos se han plantado allí a animarnos, sé que no es fácil hacer eso, pero ahí están!!!



Avanzamos y poco antes de separarnos de la gente que iba a correr la de 10k me da el calambrazo en el soleo que me había tenido fuera de juego los últimos 10 días. El sábado ya no me dolía ni molestaba absolutamente nada, me vine bastante abajo pensando que no iba a aguantar ese gemelo otros 39 km. Se lo comento a Miguel y Carlos, me tranquilizan sin darle mucha importancia, aunque creo más bien que lo hicieron para no preocuparme. Decido seguir y ver que pasa, el dolor sigue ahí pero no me impide y me deja seguir adelante, pues pa’lante.

Seguimos dándole, intentando poner un ritmo de crucero, cosa que Carlos consigue hacerlo de forma progresiva con exactitud de reloj suizo. Vamos bien, aparte del dolor, llevamos buen fuelle, pulsaciones controladas y sin apretar en las cuestas abajo, sin dar tirones. A mi no me resulta fácil, pero ya me avisan cuándo intento saltarme el régimen. Pasamos por Nuevos Ministerios y ya vamos buscando los ánimos de nuestros amigos Rebeca, Carlos y Jaime… que nos lo vuelven a dar, esto nos hace subir hasta Cuatro Caminos sin darnos cuenta.

Seguimos al tran tran, a lo nuestro, vamos bien, tranquilos y sin sufrir nada, dejando pasar los kilómetros hasta llegar el desvío de los corredores de la media, ya nos quedamos solo los maratonianos y sinceramente me emociono un poco, ya llevaba un rato pensando que si no me respetaba el gemelo tiraba por la tangente y cogía el camino de la media para llegar al Retiro. Cómo el dolor era aguantable e iba con mis colegas de andanzas por Madrid decido que ese no era mi camino y doblamos para llegar a coger Fuencarral… una de las calles dónde que más me gustaron por la cantidad de gente que había el año pasado, pero este creo que por el frío no había tanta gente, peeero no pasa nada porque ahí vuelven a estar nuestros incombustibles amigos dándolo todo!!!

…y llegamos a un sitio especial, el que hizo que este año me volviera a apuntar, calle preciados y entrada en SOL, los pelos como escarpias!!! Miro por encima de las cabezas de todos los que allí animan y me fijo en tooooodo, disfruto de la gente y entramos en la calle Mayor, ahí los pies te van solos hasta que me paran un poco Carlos y Miguel, que ya me empiezo a flipar.

Llegamos al Palacio Real y me pega otro cebollazo el gemelo, ésta vez más fuerte, al rato vuelve a su rara normalidad y me deja seguir. Pasada la media decidimos parar a vaciar depósitos de líquidos y Miguel decide no seguir con nosotros, creo que hubiera podido, él está preparado para ese ritmo, es un tío duro pero aún no lo sabe. Intento que siga con nosotros pero tampoco le quiero agobiar por lo que con todo el dolor de mi corazón, y de mi gemelo, le deseo suerte y tiro para coger a Carlos que había terminado antes debido a que tiene menos bote para líquidos.

Entramos en Casa de Campo y nos encontramos con otro pieza, Rober, que nos acompaña, nos da ánimos y nos recuerda que es lo que nos vamos a encontrar, pero una cosa que no conocía, es que es capaz de trasmitir tranquilidad cuando llevas 26 Kms y dónde sabes que a partir de ahí “empieza” el Maratón, gracias Rober… un tío fino.




Un poco más adelante nos encontramos con la querida de mi compañero de fatigas, les doy su momento y pienso en la mía que estará en el Retiro, pienso que tengo que llegar y verla…y por qué no si voy de perlas, pues ala, a darle.

…y ahí están de nuevo, pienso en lo rápidos que se mueven por Madrid y me alegro devolver a verlos, sé que en 4 kms le volveré a ver y eso significa que estaremos ya casi saliendo de la Casa de Campo… seguimos, hablamos lo justo Carlos y yo, vamos muy concentrados pero siento la compañía y eso es más que suficiente, nos animamos y corroboramos que vamos bien.

…y ahí están Rebeca, Jaime y el gran Carlos, GRACIAS!!!! MUCHAS GRACIAS!!! De corazón

Subida para salir de la Casa de Campo, subimos muy bien, con fuerza lo que quiere decir que vamos bien y nos encontramos a Gema y Rosa que nos dan ese empuje para coronar.

Pues ya estamos fuera, y solo nos quedan 10 km, o mejor dicho ya llevamos 32, aún no tengo claro que es más, siempre me dijeron que 32 eran más que 10 pero en ese momento tampoco lo tengo muy claro. Vamos bien y solo pienso en seguir el ritmo que ha puesto Carlos, me dice que ve a Guille. Me fijo y sin darme cuenta aumento el ritmo pero sabiamente soy avisado, ahora contactamos con él, intentamos que se acople pero va un poco tocado y se queda. En ese momento y con lo que queda casi es mejor que cada uno aguante su vela de la mejor forma que pueda. En eso estoy yo pensando, creo que Carlos en cualquier momento aprieta y no le iba a poder responder a no ser a costa de arriesgar y casi con toda probabilidad petar. Vuelvo a lo mío, nos vamos dando ánimos pero la verdad es que no hace falta, los Km’s siguen cayendo al mismo ritmo, solo con ir los dos juntos es suficiente, sobran las palabras.

Cuando me quise dar cuenta le pregunté a Carlos si lo que se veía al fondo era Atocha, me miró como si estuviera jamao perdido y me dijo que sí. No nos quedaba nada de nada pero es increíble lo que puede suponer en ese momento aumentar el ritmo para bajar 10 o 15 segundos el Km. Subida de Alfonso XII y justo nos encontramos a los paracas con sus cánticos ocupando todo el ancho de la calle, nos abrimos paso y seguimos tirando, cuando terminamos el repecho, Carlos sigue con el ritmo pero a mi me entra un poco de bajón, me hace algo de chiribitas los ojos y me acuerdo del pajarón /muro del año pasado justo en ese punto. Le digo que tire que yo me quedo, hablamos de si entrar juntos pero creo que no es justo que se tenga que quedar conmigo en ese punto, lleva uno o dos puntos más que yo y lo normal es que lo gaste, le insisto que tire y nos separamos. Pienso en que gracias a Carlos estoy disfrutando del Maratón, de haber ido solo seguro que no habría mantenido el ritmo tan constante y lo hubiera pagado caro…GRACIAS CARLOS!!! Lo hemos pasado bien pero ahora es momento de disfrutar en soledad de los últimos dos Km’s. Un placer!!!

Me recompongo bastante y sigo apretando, la sensación es de haber estado toooodo el rato y más en la segunda media de adelantar y adelanta y adelantar, lo que me dice que aparte de haber salido muy atrás hemos hecho una carrera inteligente. Tuerzo en la Puerta de Alcalá y pegado a un lateral para seguir adelantando gente ya solo pienso en llegar al Árbol, ahí estarán mis chicas y si no está por ahí, el enano. Giro para entrar en el parque del Retiro. Es brutal esa entrada, la calzada se ensancha y hay muchísima gente animando, se me ponen los pelos de punta, todo el mundo animando a los corredores, cómo lo han hecho otros a lo largo de todo el recorrido. Si por algo es grande este Maratón, es por esto. No es solo por los que corremos el Maratón, también lo es a partes iguales por los que animan.

…y ya veo el árbol, busco a mis chicas y al enano, los veo, bueno al enano no porque supongo que estará jugando por ahí, me dirijo hacia ellas y las doy un enorme abrazo, me emociono más de lo que me suelo emocionar por una carrera pero varias veces con los dolores del gemelo había pensado en que tenía que llegar al árbol. Al resto de amigos del club los oigo animarme, cómo lo agradezco, me habría quedado allí, pero tenía que parar el crono así que me pongo otra vez en marcha, las piernas me van solas, veo a Bea animándome en los últimos metros, ya no me duele nada, solo disfruto de correr, de disfrutar de la entrada de un Maratón, del Maratón de Madrid, del Maratón de la ciudad que me vio crecer.

Esta va por mi familia, que me lo da todo.

Un bratzo brodels






13 comentarios:

Edu dijo...

El año pasado te estrenaste con una estupenda carrera y en este, pese a las dificultades, has superado la marca. Tu tienes talento para el R&R. Y terminando con buenas sensaciones con un ritmo de memos a mas. Te veo atacando un IronMan.

Enhorabuena Jesús, una gran carrera y un gran grupo.

Julián Mota Martínez. dijo...

Para mí eres uno de los grandes,el correr con cabeza lo hace todo.
En cada maratón hay que perfeccionar, eso sí, sin bajar la guardia ni confiarse.
Otro año puedes venirte con Edu y conmigo al ultra fondo de Madrid. Te aseguro que un ultra se corre mejor que un maratón.

Un gran saludo Jesús.

Spiderman dijo...

Enhorabuena Jesús.

Tú crónica refleja perfectamente esas emociones que muy pocas carreras logran transmitir.

Espero que puedas seguir corriéndola un año tras otro y que nosotros lo podamos ver y compartir contigo.

Crack!!!!

nati dijo...

Se nota un montón que lo disfrutaste por la crónica y sobre todo por las fotos FELECIDADES Jesus eres un "grande" el próximo año te espera el MARATONpara volver a vivir todas esas sensaciones y luego compartirlas con nosotros........

Pipi Calzaslargas/ B.López dijo...

Muy grande sí señor! olé, olé y olé. Me alegro mucho de que compartas con todos nosotros esta gran aventura y vivencia que has experimentado. Se te ve tan alegre! Cuando te vi llegar a pocos metros de la meta no parecía que llevaras esos 40 y pico km en la espalda, siempre tan alegre y tan vital.

Enhorabuena por tu maratón pero sobretodo enhorabuena por albergar tanta vida.

Gacela Treparriscos dijo...

Qué grandes, Carlos y tú cuando os vi llegar a la Casa de Campo, tras la subidita. Es muy fácil transmitir tranquilidad, calma y ánimo, cuando se os ve llegar con tan buena cara como llegasteis. Si es que ibais sobradíisimos! Vamos, que estuve a punto de no daros los plátanos y dejármelos para mí.

Enhorabuena por la crónica y muchas felicidades. A lo mejor el año que viene soy o el que necesito tranquilidad, ánimo y plátanos...

Carlos dijo...

Un placer igualmente Jesús! y las que vendrán...

De este Maratón me quedo con la sensación de control que tuvimos en todo momento. Por contra, esperaba haber hecho algún minuto menos: quizás nos lastró el inicio, quizás hay que revisar la estrategia, quizás mi abuela. Aunque mi abuela no ha echado otro Maratón a la saca.

Un abrazo, mochuelo!.

Rebeca dijo...

Jesus!!!!! Vaya carreron que te marcaste, en compañia de Carlitos, que bien y que contentos se os veia, que te animen da muchisima alegria, pero no te puedes hacer una idea la emocion y la satisfacion que da ver a tus compañeros pasar en esa grandiosa y maravillosa carrera, "EL MARATON", en fin felicidades y espero otro año compartir tus emociones desde dentro, ENHORABUENA.

EL TIO DEL MAZO dijo...

Gracias Jesusillo por compartir tu maraton con todos nosotros. Este año he vivido el pre-maraton-maraton con sus entrenamientos, tb lo he vivido desde fuera intentando daros ese punto de animo a lo largo del recorrido y ahora leyendote me da la sensacion que un poquito tb lo he corrido.....La verdad que siempre leer una cronica del maraton tiene un punto especial y mas cuando has experimentado en algun momento esas mismas sensaciones. Enhorabuena (brodel como tu dices), el año que viene hacerme hueco en la linea de salida que ya me encargo yo de no faltar a la cita!!!
Eres tri-grande!!!!!.

Calvocompelo dijo...


Jesusito, ya lo predije desde el primer día que te vi llegar al Ibercaja, que llegarías lejos (me estoy tirando el rollo, pero no se nota…).

Bueno ahora en sirio, lo cierto es que no lo predije pero has llegado lejos, tanto que ni tú te lo crees, chavalote.

Los 100, el pedazo de maratón que te acabas de marcar, el triatlón…. En fin que eres admirable de verdad, y aunque con guasa siempre tendrás mi más admirable de los respetos. Vamos que no serás campeón olímpico porque la edad ya no te dará margen brodel, pero para mí eres medalla de oro. Al margen de que siempre, siempre, tienes un comentario para con los demás en este blog, y eso hace que te cuelgue otra presea y te aprecie aun más.

Luego está la soltura con lo que cuentas las cosas. Estoy por dejarte de herencia todo esto, majo.

Con esas dudas que te entraron la última semana y mira.

No hagas caso al Mota con lo del ultrafondo que tú ya has corrido uno, pa que más.
Un placer compañero, amigo, elite, triatleta, ultrafondista, surfero, morralla, piragüista, bike, patas cagas…. Cualquier cosa se queda corta.
¡!!!VOYERÉ!!!

Merce dijo...

Enhorabuena jesusito,eres un maquina.
Nos has contando tu experiencia con tanto sentimiento q por un momento he estado corriendo con vosotros,y te puedo decir q se me han llenado los ojillos en el momento q entrabas al retiro,y cuentas todo lo vivido hasta la meta,y lo mejor de todo es q nunca nunca pierdes esa sonrisa.
Muy bien cartero.

Jesús dijo...

Gracias equipo!!!

Supercoco dijo...

Enhorabuena Jesús por esa gran carrera y por meter otro maratón más al saco. Una pena esas molestias de última hora en el gemelo, que te hacen darle vueltas a todo y te comen la moral, con la incertidumbre de no saber si irán a más o no.
Pero se nota que eres del gremio de los cabezones y que tenías que acabar.
Además,aunque ahora no lo valores suficientemente, es una gran marca, jajaja.
No te preocupes que en Valencia vas a bajar por lo menos 13 minutos ;)

Un abrazo