Somos el club de atletismo Villanueva, somos corredores populares, seguramente nadie nos recordará. Seguro que a ninguno de nosotros se nos olvidara jamás.

“LO IMPOSIBLE” (Maratón Madrid 2.013)

            El “Glory Days” de Eduardo Lozano                


Esta crónica me ha costado mucho escribirla. Cuando no consigues el resultado que esperabas parece fácil encontrar alguna razón. Diría que normalmente te sobran razones, mires hacia donde mires encuentras alguna cosa que podías haber mejorado o algún error inoportuno e imperdonable. No somos perfectos y el mundo físico se mueve desde el orden hacia el caos.


Cuando sucede lo contrario y todo sale bien es realmente difícil de explicar.

En la previa del Madrid-Segovia le había escuchado a Manolo repetir la frase de “ ¿pero que habéis hecho diferente este año para pretender mejorar?” , que es otra versión del “no esperes resultados diferentes haciendo siempre lo mismo”. Vale, todos de acuerdo, pero el tema es saber qué es lo “diferente”, porque hablar de más, bueno, más es mucho hablar, si tenemos la agenda y el día a día petao.

El año pasado estaba convencido de haber entrenado bastante bien, con buenos resultados en los 100 M-S, el maratón de Valencia o el ultrafondo de Moratalaz . Para afrontar el R&R tenía un grupo solvente, ritmo e instrumentos, un tiempo de paso por la media afinado, ,, y sin embargo, me saltó la capsula más o menos en el mismo surco de siempre. En cierto modo lo esperaba. Desde mi primer Mapoma en 2003 me daba igual salir con la táctica de atacar o defender porque el final siempre se agarraba y no me quedaba otra que terminar remando contra corriente. Madrid debía ser así, es lo que hay.

Tirar de experiencia te vale para demostrar oficio, trabajar más deprisa o dar la chapa a los amigos. Para mejorar los resultados, como decía Manu, algo tiene que suceder.



Hacer de entrenador de ti mismo para exigirte cada vez más y más es al final sufrir. “Be water, my friend”, mejor observar y aprender de los demás. Apuntarme al trending topic de esta temporada, las carreras de montaña, los trails campestres, el té rojo, bocata, los wasap de Manu y a los ritmos controlados de Mr.Garmin. Cambiar el asfalto por la tierra y hacer algunos kilómetros más en horizontal y bastantes más en vertical. Con todo esto, la casualidad o fortuna de que suspendiesen el ultrafondo de Marzo y el resistirme a alguna que otra tentación periférica, volvía a principios de Febrero a iniciar la campaña del R&R 2013 con el propósito de mejorar los 3:5X:00 en los que estaba atascado desde 2007 en Madrid. Solo en Valencia con 3:45:04 me había podido acercar a un 3:42:05 del Mapoma 2005.

Cuando tenía asumido que lo “diferente” era un tema de poner cabeza y añadir algunos granitos de arena, en horas y minutos de entrenamiento que podía rascar, resulta que la realidad se impone a todo lo demás y entre la climatología y una organización desastrosa nos la lían a última hora. Con las tremendas colas que se formaron en el guardarropa por tener que escribir los números de las etiquetas de las bolsas a boli, en lugar de haber entregado con el dorsal la etiqueta impresa y el poco tiempo que quedaba para la salida, no tuvimos otra opción que pegarnos una carrera hasta los coches en Menéndez Pelayo y volver a Recoletos. Un desastre.




El plan que llevaba era salir con Carlos y Jesús para pasar la primera media en 1:47:00 y en la segunda no perder mucho para entrar en la franja del 3:4X:00 . El caso es que cuando volvía desde Menéndez Pelayo con Tomás Rivilla después de guardar la bolsa en el coche ya no quedaba tiempo ni había forma de encontrar a nadie.

El llevaba el dorsal del cajón Naranja y yo del Verde.

- ¿Qué vas a hacer?, le pregunté

- Pues no sé porque este año me faltan kilómetros, he entrenado básicamente velocidad.

- Yo tenía pensado pasar la media en más o menos 1:47:00

- Vale, probamos, casi me voy contigo al verde.

En lo “diferente” debe haber un capítulo reservado al azar. En solo unos segundos, a falta 10 minutos para la salida, un “vale” puede cambiar la carrera por mucha planificación que lleves. La suerte hay veces que te busca.

En cuanto le oí decir la frase “me faltan kilómetros” ya sabía que íbamos a la perdición. Cuando alguien que ha terminado muchos maratones y tiene mejor marca personal que tú te dice eso de que no llega del todo bien y va a ir controlando, asociarte con él es asumir que vas a la perdición, fijo.

Hasta Plaza de Castilla, entre que pica hacia arriba y el lío del principio, aguantamos bien el 5:20. En cuanto giramos en el depósito del Canal, como era de esperar, empiezan las buenas sensaciones y mantener el Garmin por encima de 4:5X es una misión imposible.

- Vamos un poco deprisa, no?

- Si, me temo que si.

- Así no llegamos.

- Ya, bueno.

El caso es que el día prometía, cielo nublado, una máxima que no pasaría de 12 grados, lo nunca visto. Seguramente esto nos iba a permitir un margen de “perdón” en caso de desastre o por lo menos era la sensación que teníamos. Si nos la hemos jugado en otras ediciones con el Sol en todo lo alto y una luz poderosa digna de un duelo de Western, hoy no hay excusa posible. Parece un maratón de Otoño, demasiada tentación.

En Bailén alcanzamos al tándem de Guille y Javi Jimenez. Nos cuentan que se ha puesto en la parte de delante del cajón pero a Carlos y Jesús no les han visto. Menudo lío de salida con los corredores del diez mil y la media todos juntos.

En el paso del km 21 nos marcamos 1:46:58, perfecto, lo que habíamos quedado en la salida. La primera parte hay ido muy bien y para que no decaiga vamos a seguir tirando de repertorio. Hacemos la parada técnica en el arbolito del Parque de Oeste y a por la Avenida de Valladolid que es una especie de test de solvencia de nuestro activo.

- No se agarra, verdad

- No, si parece que hasta desliza, como la cinta del aeropuerto



En la Casa de Campo nos esperan los “Villanos” , primero Rober que nos avitualla a la carrera y luego Bea para unirse al grupo. El acompañar a un corredor en un tramo o durante toda la carrera tiene dos caras. Cuando vas fundido seguramente no sirve de mucho o puede ser incluso contraproducente y crearle más tensión. Si vas bien es una ayuda indudable sobre todo porque te quita parte de la responsabilidad, puedes desconectar un rato, el ritmo entre varios es más fácil de afrontar y mantener. Con Tomás hemos ido manteniendo muy bien las medias por km, ahora en un grupo de tres parece más fácil, el tramo de la temida Casa de Campo lo hemos convertido en una tirada de entrenamiento cualquier finde del Invierno.

En el cruce junto a la carretera del Teleférico nos animan Rebe, Carlos Rubio y Jaime , al pasar en la ida y en la vuelta. Seguro que se han quedado con ganas de unirse también al grupo.

- Vamos, animo que vais muy bien.

- ¡Que carrerón estamos haciendo!.

A estas alturas las piernas ya notan que se acercan los 30’s, al salir de la Casa de Campo empieza lo serio. Tomás nos dice que tiene que bajar un poco el ritmo, yo también debería, se van notando los kilómetros, pero,,, es que estamos llegando al final, se puede oír el bullicio de la cuesta del Lago, el margen para pensar se ha terminado.



Es quizá el punto más emocionante del recorrido. Hoy nos hemos encontrado a muchas personas animando por la calle, en Cuatro Caminos, Callao, Sol, pero este punto por el que sales de la Casa de Campo parece un puerto de montaña en una clásica. Si todo el recorrido tuviera esta intensidad nuestro corazón no aguantaría el esfuerzo.

En la cuesta nos esperan Gema y Rosa para gritar nuestros nombres y avituallarnos de adrenalina, tremendo. Me nos mal que es relativamente corta y el descenso por la Avenida de Portugal nos ayuda a coger aire.

- Tu no hables, que se consume más energía.

- Vale, vale si, que con Tomás ya me he sobrao.

Bajando la Avenida trincamos al de grupo de globos que lleva el rótulo de las 3:45:00. Mi querida MMP a 50 metros y aproximándose, bueno, algo menos quitando los 4 minutos de la salida, debemos estar por la zona 3:41:00 en tiempo neto. Puff, ya me he metido en el lío y en el ansia de la persecución del jodio globo. Hasta hace 10 minutos iba feliz, con buenas sensaciones, en un grupo estupendo, siguiendo la línea azul de la calzada. Ahora, de pronto, me tengo que topar con mi línea roja. La que divide en las estadísticas aciertos y batacazos. Comiéndome el coco con lo “diferente“ acabo de poner las zapas en la zona de lo “imposible”.

Globos, como en todo, hay malos y buenos. Unos te cazan ferozmente y te dejan tirado con el ánimo tocado, otros se dejan alcanzar tranquilamente, siguen a su bola, sin inmutarse ni perseguirte. Estos eran de los buenos, hoy todo funciona demasiado bien.

Desde que pasamos el puente de San Isidro, ni hablo , ni miro para atrás, ni pestañeo. Bea me arenga, haciendo de director de equipo en esta especie de cronoescalada del tramo final hacia la cima del Retiro.

- ¡Hale!, ¡hale!, ¡hale!, muy bien Edu.

- Vamos, vamosssss

Recuerdo que por la mañana, durante los primeros kilómetros, pensaba alegremente eso de “bueno, no importa si nos la pegamos ya llegaremos como sea”. Ahora,,, ahora si me importa, ahora voy zurrao, intentando avanzar como sea con tal de no pararme, cualquier segundo vale. Mas allá de la línea roja ya no hay perdón ni segundas oportunidades.

En la Puerta de Madrid del Retiro me bajo de esta ola de lo “imposible a la que me han aupado Manuel Briones y Carlos Serrano, no dejándome descansar, Tomás Rivilla, no dejándome pensar y Beatriz López, no dejándome renunciar. El crono marca 3:29:00 y tengo poco más de 3 minutos para recorrer el Camino de la Gloria, chocar las manos y escuchar los ánimos de la expedición Villana, emocionarme un poquito y cruzar la meta.

Hoy ha sido uno de esos días que pones en el Excel en rojo y negrita y una fecha que me temo va a ser difícil actualizar.

En la meta vuelvo al mundo real, al lío, las colas y el tumulto en la salida. Cada vez hace más frío y desgraciadamente no vamos a poder hacer pic-nic. Lo importante es que hemos llegado todos, bien y contentos de la carrera. Independientemente de las marcas que al fin y al cabo solo son números, de lo que estoy más orgulloso es de lo bien que hemos terminado.

Hacer 8 MMP’s en una carrera tan dura es un resultado muy bueno para el club, enhorabuena a todos. Y un agradecimiento enorme a los que estáis siempre animando y dando apoyo a lo largo de todo el recorrido, dentro y fuera de la carrera. Sin vosotros lo “imposible” sería simplemente inalcanzable.


Un abrazo a todos

Edu





14 comentarios:

EL TIO DEL MAZO dijo...

Edu, magnifica cronica y espectacular carrera....... o es a la inversa??......... jeje. Si a Madrid le has dado ese revolcon, no me quiero imaginar lo que habrias hecho, en otro mas llanito..... Eres una maquina!!!!! ENHORABUENA!!!!

Rebeca dijo...

Edu, no tengo palabras, vaya cronica mas emotiva y vaya carreron tan emocionante, que tiene Madrid??? Lo describis tan al detalle, q parece q uno ha hecho el r&r, enhorabuena por conseguir lo imposible, q como ya ves, es posible, alguien como tu se merece un carreron asi, ya tocaba, un besazo,CAMPEON!!!!!!

Jesús dijo...

En esta carrera tenía mucha ilusión de ir contigo hasta el final y no cómo el año pasado ... pero me hubiera sido imposible aguantarte el ritmo...menuda marca!!!!
Tu en éste Maratón no has agarrado globo, has pillado nube...y de algodón.
Cuanto tengo que seguir aprendiendo...
ENHORABUENA!!!

Pepe Jaen dijo...

Felicidades Edu, eres como los buenos vinos, que mejoran con los años, un abrazo.

Julián Mota Martínez. dijo...

Felicidades y muchas gracias Eduardo.
Gracias a ti y a tu experiencia estoy donde estoy, haciendo carreras largas.
Te estaré eternamente agradecido si corro, como si dejo de correr.
Un abrazo compañero.

Supercoco dijo...

Sin palabras me has dejado Edu, no encuentro adjetivos para calificar tan tremendo carrerón. Y sé muy bien de lo que hablas porque yo he tenido esas sensaciones en los dos mapoma que he hecho, ese acojone de los últimos kms viendo que todo ha salido muy bien hasta entonces y esperando que no te lo estropee nada al final.
Mi opinión es que "lo diferente" puede ser que hayas llegado más fresco que otras veces, porque tu ritmo de carrera y tus entrenamientos son suficientes para hacer esa marca. Sin embargo, creo que otros años has llegado muy machacado.
No os podéis imaginar la envidia que me estaba dando al verlo por la tele.
Pensaba que mi referencia para Velencia iba a ser superar la marca que hicieran Trapattoni y Capello (daba por hecho que bajarían de 3h35), pero salieron con muchos defensas ;).
Lo que nunca imaginé (bendito error) es que fueras a ser tú, amigo Edu, el que pusiera "la línea roja".
Enhorabuena de nuevo, me has dejado impresionado y me alegro enormemente porque si hay alguien que se lo merece, ése eres tú.

Un abrazo

Carlos dijo...

CARRERÓN.

Al Mapoma parecía que le habías dado mucho y te había devuelto poco. Deudas saldadas, te lo mereces.

Emocionante tu crónica.

Haber si cuadramos un maratón de otoño.

Un abrazo.

Edu dijo...

Muchas gracias por los comentarios. Hacer la crónica es casi más complicado que la propia carrera en que pasa todo muy deprisa.

Calvocompelo dijo...

Edu,
Madrid se merecía que un tío como tú hiciera esa carrera. Deberían levantarte en la capital un monumento tan grande como el que en estos cinco años has cimentado en nuestros corazones villanos.

Mira que tengo salida para casi todo, pero esta vez me has dejado mudo y sin palabras. Qué gran corredor, que gran cronista, que pedazo de tío. Cualquier calificativo se queda corto.

Y ahora qué? Ahora es tiempo de disfrutar de tú día de gloria, hermano.


“Como no les dijeron que era imposible, lo lograron”

MERCE dijo...

Mi mas sincera enhorabuena edu,si alguien se merece lo imposible ese eres tu, tod@s nos hemos quedado con la boca aaaaaaa y a la vez contentos y orgullosos de q seas del equipo azul y amarillo.
Una admiradora y no es secreta

Anónimo dijo...

Enhorabuena!! yo comparti algun momento de esa carrera... nos vimos por el km 17 o asi y luego me pasaste en el 30 e intente seguiros a ti y a Bea... pero no aguantaba ese ritmo... Te acuerdas de mi?? de Azuqueca, iba de azul.... q me animabas,Bea si me conoce. Al final en mi primera maraton hize 3h 36' y 54''

Pipi Calzaslargas/ B.López dijo...

Compañero Edu, Enhorabuena!!

Felicidades por tu crónica, por la carrera y por ser tan grande.
Y una vez más, como no podía ser de otra manera, volviste a hacerme de liebre, si la que sufrió en el maratón fui yo! :-) El aliciente para intentar acompañarte era el ver como una persona radiante y repleta de energía afrontaba con tanta soltura y vitalidad "el gran maratón de Madrid"

¡¡Muchas Felicidades Edu!!

Martín, enhorabuena por tu primer Maratón, claro que nos acordamos de ti. Besetes



Edu dijo...

Claro que me acuerdo, fuimos hablando en la Casa de Campo.
Enhorabuena porque hacer el primer maratón con lo bien que ibas y con esa marca.
Un abrazo compañero

Spiderman dijo...

Me alegro enormemente Edu,te lo merecías desde hace tiempo y al final ha llegado ese Maratón con el que tod@s soñamos...

Disfrútalo y sigue compartiéndolo con tod@s.

ENHORABUENA!!!!!!