Quien busque infinito, que cierre los ojos

MEDIA DEL OCEJÓN, UNAS LETRILLAS

Por Jesús Romo







Qué decir? pues poca cosa, que me lo he pasado demasiado bien para no repetir el próximo año, el que viene, al otro,... mientras este viejo y maltratado cuerpo aguante.


Cuando subíamos le comentaba a la Hormiga antes del primer avituallamiento que me daba la vuelta, como sabéis el calor era sofocante, pegajoso... en mis palabras solo buscaba un poco de ayuda pero la respuesta de Carlos fue , menos mal que cambiamos de tema porque de lo contrario nos habíamos dado la vuelta, o no.






Lo mejor que nos pudo pasar es que nos encontráramos en el avituallamiento con el Tren del Henares y a modo de grupeta comenzamos a subir, que lejos se veía el mochón, la cima del pico Ocejón (oh yea!!!)... ahora ya sí que no me doy media vuelta hasta que vea la provincia desde lo alto.


Ya, en la parte del circo, después del Ocejoncillo nos encontramos al inigualable Edu, que a menudo ritmo a tenido que subir. Alguno ya iba entonando cánticos y gritos de guerra, ya hemos llegado arriba, ya se veía la provincia lo que me lleva, no sé por qué, a llamar a Jerónimo a grito pelao, creo que lo seguiré haciendo todos los años.


Tocamos mochón, fotos de rigor con la grupeta y con algún buen amigo vegano y para abajo, que si no uno se queda allí a vivir porque la verdad es que no te cansas de esas vistas. Primera gran pérdida, el vagón de Miguel se desenganchó, aunque con la inercia llegó hasta arriba para después dejarse caer por la pendiente… más tarde le veríamos, como siempre.


Había que hilar fino, en cuanto me di cuenta ya me llevaban unos cuantos metros por lo que tuve que apretar porque este Tren no lo quería perder, demasiado bueno para dejarlo escapar. La zona es donde más piedras hay y te puedes piñar con facilidad o llevarte una pedrada en la espinilla como le pasó a uno que iba cerca nuestro.




Ocejoncillo, y a tirar para abajo a un ritmo frenético, los vagones iban machacando metros y las primeras rampas son las que más pendiente tienen no dejando que te descuides para no quedarte descontrolado sin frenos. Fue en una de las partes donde más disfruté, donde tenía sensación de velocidad.


Locomotora Jose, Rober, Bea, Carlos, Edu y de vagón cafetería un servidor bajando a fila de a uno, tomando curvas donde las ruedas echaban chispas, decidí dejar el vagón de cola y me fui hacia delante, ya iba más confiado y me puse a hablar con Bea, craso error!!!, no por Bea, más bien porque me pegue la gran piña, en un suspiro me vi en el suelo rodando, mano, hombro (este se lleva todas), cadera y rodilla. El tren tiró de freno de emergencia y rápido fueron a atenderme, a éstos no le para nada ni nadie a no ser para ayudar…MUCHAS GRACIAS!!!! Revisamos daños y volvemos a encarrilar la ahora vagoneta que aunque abollada aún puede rodar.


Ahora se oyen cánticos metaleros con letras paganas, quién será, no puede ser otro que… bueno ya sabéis. Empezamos a dar relevos y el tren acelera, Edu decide que así no puede tirar fotos. Seguimos, cada vez vamos más fuertes, no hemos animado, con los cuádriceps cada vez más machacados pero el ritmo es más alto… y llegamos a Majaelrayo donde encontramos algún repecho que alguien con cabeza, solo cabeza, nos aconseja aprovechar para recuperar, le hacemos caso pero poco porque aún queda carbón para echar a la máquina y a unos metros del final de la cuesta le volvemos a dar a toda máquina, aunque no lo saben, lo presienten, los imanes son así… avituallamiento con amigas para algunos y amadas para otros… para qué queríamos más, esto nos da alas para a través de ese, para mi precioso, camino que une a Robleluengo, llegar en grupo a la última cuesta antes de la meta. Una de las más bonitas entradas en meta que he hecho yo, en grupo con mis compañeros de Club, me he sentido orgulloso de llevar la camiseta representando a este grupo de personas que conformamos el Club de Atletismo Villanueva. Solo pienso en que me hubiera gustado que los que por unas razones o por otras se han quedado atrás, hubieran entrado también con nosotros. Miguel, Edu y el cabezota de Coco, que llega arriba hasta cuando no se lo propone.


Bea, estás muy fuerte, la caña!!! Que ritmo que puso!!! Acuérdate, la montaña es tuya. Jose, gracias por quedarte con nosotros, hemos disfrutado del trotón en estado puro!!!..Carlos, éste año me has tenido que aguantar también bajando, un placer. Rober, macho!!! Eres un tapaillo, como va el tío!!, si no corre más rápido es porque no quiere y punto. Edu, que decir, el señor de la montaña. Miguel, hasta cuando sufre es un joio cachondo, moooola!!!. Coco, tanta mochila… tenías que haberte venido con nosotros que vas sobrao…Keni, donde te metes?... Fernando y Manolo, la próxima vez una pesa de 40 kilos a cada uno.


… y como no a todas las acompañantes que se quedaron en el campo base cuidando de los lechones, sin vosotras Paula no hubiera podido venir ni yo correr tranquilo, MUACCC!! MUCHAS GRACIAS!!! A las que nos animaron por los caminos, es increíble!! se desplazan como ánimas en Pentecostés, están en todos los sitios al mismo tiempo.


Pero sobre todo, gracias a mi niña por acompañarme, mi Paula que entre todas las flores que brotaban de las jaras era la más bonita!!!.






Ahora, más caña al mono…. Que es de goma!!!


Un bratzo brodels!!!


                                                             Cálico


La clasificación:





En este enlace de la organización encontrareis una crónica en la que hablan de “nuestras peripecias”, las clasificaciones y un montón de fotos en las que salimos. (José)



                                           http://mediocejon.blogspot.com.es/

6 comentarios:

Roberto dijo...

Por más que lo veo, más me gusta. Jesús, me encanta tu crónica. Me encanta el Ocejón, ¡y me encantáis todossss!

Por cierto. Recuerda: en fila india, mirando dónde ponemos los pies, y sin despistarnos. A ver si vas a descarrilar otra vez...

Calvocompelo dijo...

¡Como que trotón chavalote!, si soy un pura sangre….
Un placer correr esta carrera con ese trenecito. Jesús, la crónica no lo podía explicar mejor.
No Jesús, no me “quede”, solo fui uno más en el tren, como todos. Da gusto sentirse así, me encanto correr en grupo. La bajada fue espectacular.
Te caíste, te levantaste y tiraste del carro, si señor cartero, eres mu grande.
!

! Soy un rebanador!

! Soy un rebanador!

! Soy un rebanador!


P.D. Por cierto en la página de la organización dicen que vosotros y los piratas sois unos fiesteros, ya os vale, mira que os dije que os recogieseis prontito a la tienda….que haríais bandidos.

Miguelito dijo...

Bueno, pues yo también voy a dar mi mas enhorabuena a Súper Bea, que no deja de sorprendernos a ninguno, tanto, como corredora, como persona.
LA CARRERA, el mejor pretexto para correr, el mejor pretexto para disfrutar del entorno, el mejor pretexto para disfrutar de la gente del Ocejon, el mejor pretexto para disfrutar de una paella vegetariana, el mejor pretexto para, como dice Fernando Barbero, danzar con el vidrió en la mano, el mejor pretexto para disfrutar de todos los que somos.

Carlos dijo...

Nada de Cartero, ya te has ganado eso de "Mr. Postman"...

Encantado, mochuelo.

B. López/Pipi Calzas... dijo...

Una de las cosas que más me llamó la atención el fin de semana fue ver a un padre y una hija bailando con esa complicidad. Pensé, qué orgulloso debe sentirse Cálico de ver a su "pequeña" disfrutando así del fin de semana y seguidamente pensé en lo orgullosa que debía sentirse ella por tener un padre tan jovial y divertido.

Algún día Jesús te preguntaremos el secreto... :-)

Enhorabuena por ser tan buen atleta, siempre sonriendo, buen compañero y sobretodo, por ser un padre ejemplar.

Laura Robledillo dijo...

Jesusito, cómo que te caíste? dónde estaba Edu con su camara entonces?
Qué pena de foto! ajjajaja
No te harías mucho daño cuando por la noche estabas de bailoteo con Paula que ya es una profesional en cuanto a coreografías.
Yo no sé de dónde sacas fuerzas para el cachondeo por la noche con lo duro que es subir al Ocejón.
MAQUINORRA!!