Cuando los sueños se hacen realidad hay que ver lo que te duelen las piernas al despertar

NOSOTROS, QUE NOS QUISIMOS TANTO..


23 VILLAN@S, 23 MARATONES (Punto final)

JOSE FERNÁNDEZ VALENCIA TIEMPO 3:42:30



TODO EL DETALLE DE SU CARRERA:
http://www.maratonmadrid.org/resultados/detalle.asp?carrera=8&pid=2242






                                             INTRODUCCION
Contra lo ordinario:“Nadie ha podido demostrar hasta ahora, de manera fehaciente, que los pequeños deseos son más fáciles de conseguir que los grandes. Sólo se ha podido demostrar, de manera fehaciente, que son más numerosos”. CRISTINA PERI ROSSI.


Mi deseo este año era bajar de 3:15 en el mapoma, un deseo pequeño si lo comparamos con bajar por ejemplo de 3:00 horas, pero no quiere decir que sea más fácil de conseguir. Estos pequeños retos que me marco en mí vida y que seguro están llenos de luces y de sombras solo existen en mi mente gracias al apoyo de una persona, mi mujer. Sin ella no sería posible el planteamiento de estos insignificantes retos, ni de estos grandes deseos. Porque es el faro que me alumbra en esta locura.


Agradecer, aunque sobra decirlo porque está más que dicho, el apoyo de todos los que de una u otra forma estuvieron allí, para animar, hacer fotos, etc. Y dar la enhorabuena a mis 22 compañer@s que junto a mí subieron a lo más alto de su “pódium” consiguiendo esa preciosa medalla conmemorativa.


Cuando era joven me gustaba escribir cuentos, no tarde en darme cuenta de que no tenía la suficiente capacidad para dedicarme a ello, por eso cambie de hobby y me puse a correr. Evidentemente no tarde en darme cuenta de que tampoco tenía las capacidades necesarias. Por eso sigo corriendo y de vez en cuando escribiendo porque estas cosas me hacen feliz pese a no tener esa capacidad.



                                              RELATO DEL MARATON 2.012

                                                Jose Fernández Valencia


                                       “NOSOTROS QUE NOS QUISIMOS TANTO”


¡Oh nena!, que pena, pero esto no podía acabar de otra forma.


El 22 de abril sobre las 12:45 lo nuestro termino, y sí, aun siento abiertas las heridas que dejo ese nuestro amor. Te preguntaras que voy a hacer ahora, pero es una pregunta de la que ya sabes la respuesta, tratare de olvidarte al menos hasta que vuelva a caer en tú tentación, como ha ocurrido durante los últimos diez años de mi vida, desde enero hasta abril.


Como dice Fito “no te arrimas a una buena”, eso parece pasarme a mí con esto de correr. Pude enamorarme de una carrera normal, elegir otra maratón más sencilla de seducir, menos voluptuosa que tú, mas entregada a mí pequeña causa, mas llana, menos lujuriosa, más fría. Pero seguramente no la encontré en el calendario, ya sabes que lo que me pone es lo que tú me ofreces cada último domingo de abril, esa intensidad, esa miel que me dejas en la punta de los dedos cuando acaricio con mis zapatillas tus calles, ese querer y no poder. Ya sabes nena que esta és una de las cosas que me pierden, prefiero un amor imposible que una amante discreta y dispuesta,porque en el amor ya sabes nena que uno de los dos suele dejarse querer y tú me has engañado año tras año, haciéndome creer que yo era el que mandaba en esta relación, pero no, maratón tras maratón de Madrid he hecho lo que tú has querido.
Y aunque siempre te reniego, como no, este año volví a caer en tú trampa nena, sí.  Ya sabes,empecé a rondarte morena allá por finales del mes de enero como siempre, subiendo cuestas, rodando rondos, corriendo cada sábado hacia la cárcel como si lo hiciera hacia la perdición, como así era en realidad. Sin ser escaso en mi vehemencia como en todo lo que hago.


¡Oh nena!, que pena, nosotros que nos quisimos tanto.


Me entregue a una lujuria de kilómetros y tiradas largas, intentando pasar de la mejor manera un febrero que fue extremadamente frio, dándonos tu y yo calor en las pistas de atletismo, en las series interminables, forzándonos a hacerlo una y otra vez, sin aliento. Quedándonos en las sombras de la noche cuando todos se habían marchado y nadie nos veía, a hurtadillas, para entregarnos con más intensidad, como dos amantes devorados por el ardor del anonimato.


¡Oh nena!, que pena, nosotros que nos quisimos tanto.


Marzo fue el clímax total, a pesar de la cerveza y el pimentón hice 1:25 en León, y eso hizo que me sintiera muy osado y pensé en la posibilidad de poder tenerte desnuda y frágil solo para mí. Ya no era solo un calentón sino que la matemática si verdaderamente era exacta me favorecía, y eso que ya sabes nena que para mí no existe el número PI, ni el viento a favor, condenado a pelear siempre a la contra, además de que en esto del atletismo a veces 2 más 2 resulta menos cinco. Pero me desborde, no pensé, me sentí fuerte, inmortal, y solo tenía una cosa en mí mente “maratón de Madrid” sí nena, solo a ti. Así fuimos unidos en cada salida por las calles y los caminos, unidos como siameses, el musculo con el musculo, el sudor con el sudor, el límite con el limite, 60, 70, 80, 90 kilómetros junto ti nena, ¿Ese fue el error?. Debí escuchar a mí cuerpo, cosa que nunca hago ya que el día que lo entienda o yo le mato a él o el me destruye a mí.


¡Oh nena!, que pena, nosotros que nos quisimos tanto.


Abril, ese mes clave me paso la factura del despilfarro de adrenalina del mes anterior. Nena yo que jamás me preocupe de linfocitos o leucocitos debí hacerlo, pero era tarde cegado como estaba por bajarte de las tres horas quince y me atreví a ir hasta Marchamalo un domingo y en lugar de quedarme allí, regrese por el mismo camino hasta la puerta de mí casa (32 km, 2 horas 30 minutos). ¿Fue ese el error nena?


¡Oh nena!, que pena, nosotros que nos quisimos tanto.


Y llego el día 22 sin apenas darnos cuenta, y los dos estábamos allí, el uno frente al otro, mirándonos a los ojos en Recoletos, en Madrid, en un panal donde millares de abejas laboriosas liban la miel de la gloria y el triunfo. Ya no podía aguantarme, queria  tenerte nena, poseerte de la manera más rápida y me lance a tumba abierta, como un saltimbanqui haciendo cabriolas por tus calles, corriendo por el alambre sin importarme si debajo estaba la red o la pura realidad, no siendo cicatero en mi esfuerzo. Sí nena, y así fue como durante 25 kilómetros nos entregamos como dos Robinsones en una isla desierta, sin jueves, sin la existencia de un después. Dejándome guiar febril de lascivia por tus angostas calles e interminables avenidas, por tus entrañas, tus arcos, tus edificios que rozan las nubes, amando tú geografía, tus fachadas, el aplauso de tus gentes. Desde luego sabes como envenenarme con tú droga y así fue que con ese chute de ansia incontrolable me lance delirante por la calle Preciados a  ritmo de 3:45 el km., agonizando de puro placer.! Si nena!, sí.



Pero llegue a la Casa de Campo y perdí toda expectativa, toda noción, ¿que paso nena?. Tú ya lo sabes porque sin duda jugaste conmigo hasta ese punto, sacando lo mejor de mí, para luego abandonarme a mi suerte. Y a partir de ese momento, donde se abrieron las viejas heridas, donde los excesos pasaron factura en forma de dolor, hubo que separar todo aquello que siamesamente estuvo unido. La carne de la carne, los labios de los labios, mí pulso de tú pulso…..tac-tac.





 Y te dejaste poseer infiel por otros miles de populares que me pasaban livianos. 

Aniquilado, ultrajado no quise abandonar, por que el anhelo de hacerte mía no arroja nunca el ancla y me deje arrastrar por la corriente, a duras penas, por el Paseo de los plátanos, por el de los Melancólicos, por Atocha, por Alfonso XII hasta llegar a tus puertas en El Retiro y cruzar tú meta, sin fuerzas para más.


Mire el reloj, después de regalarte mi simiente de tú vientre solo salió un 3:42, y llegue a la conclusión de que no es posible desear al maratón, el maratón solo se padece. ¡Nena! nosotros que nos quisimos tanto.


Como en todo, siempre existe un adiós o un portazo, yo que te ame, te odie, tú que me tuviste, te tuve. Ahora me despido de ti !oh nena!, a sabiendas de que como un clavo saca otro clavo volveré a caer en tú tentación !que Dios me libre!, eso será allá por 2.013 solo si Dios quiere y mi corazón aguanta tanto desasosiego. Porque los que estamos acostumbrados a perder no nos importa volver a descender al averno una vez y otra vez. Llegare a tu orilla en enero del próximo año y aunque tenga una piedra en el pecho te cantare aquello de “Volver, volver, volver a tus brazos otra vez, llegare hasta donde estés, yo sé perder……”


Mapoma, si no existieras te inventaría.


Desde el 2.002 detras de tí maratón y lo que te rondare morena….








19 comentarios:

javifonta dijo...

Grande Jose,,,,,,,,,,,,enhorabuena porque terminastes y sufristes,,,,,,,,,,,,,,por que entrenastes a pesar de todo y no es facil sacar tiempo,,,,,,,,,Un abrazo compi.

Edu dijo...

Es que nos ponemos unos retos,... que menos mal que son pequeños.

Estoy seguro de que sabes por que te dejó,.. es que la motivación nos supera y también a veces nos hunde.

A mi me da siempre la sensación de que termino en empate. Contento pero esperando un puntito más.

Volveremos, porque nos gusta.

Estupenda crónica

Un abrazo

P.D.
De los números ya se encarga Moody's

Club de Atletismo de Marchamalo dijo...

Hola calvoconpelo, yo soy el calvosinpelo del Marchamalo, y quiero darte la enhorabuena por tu maraton y por tu cronica. Yo voy a hacer este año mi primer maraton en Valencia y firmaba ahora mismo por terminarle y hacerle en un magnifico tiempo como el tuyo. Un saludo tio y nos veremos en las proximas salidas y metas

Julián Mota. dijo...

Me acuerdo en la revista Planeta Running en la entrevista que me hicieron, cuando preguntaron ¿cual es tu carrera preferida?
La respuesta fue....Todas, porque cada carrera tiene su encanto y contra más dura mejor, ya lo dice el refrán "quien bien te quiere te hará sufrir y llorar".

El asfalto en las piernas.
Los kilómetros sin revés.
Malos recuerdos en el bolsillo roto.
Maratón vencido bajo mis pies.

Saludos José, esto solo acaba de empezar.

Cristina dijo...

¡Hola Jose! ¡¡¡¡Que bonito!!! Cuanto sentimiento ,al leerlo te deja sin palabras,me encanta , el año que viene mas y mejor.Nos vemos en el asfalto.

Miguelito dijo...

Resumiendo Jose, que tuviste un gatillazo, pero no pasa nada, quien no tiene metas, no esta vivo, y creo que tu estas bastante vivo. Y para el año que viene 3:15 NOOOOO, 3:10 SIIIII.
Grande Jose.

nati dijo...

Jose eres un CAMPEON !!!!!!! no sé si disfrutas más corriendo o escribiendo tus crónicas..pero lo que si sé es que por encima de todo eres una "gran persona"
P,D, el próximo año no te marques tiempo a lo mejor llevas compañia.......

Jesús dijo...

Erase un hombre a unas patas pegado,
y pegado a las patas unas zapas bien atadas,
eran unas patas trotonas y gigantescas,
como pilar grande bajo el dintel que era.
Era el trabajo del trotón,
al que trotaba al que hizo oposición.
Era, era, era, era que se era
eran sus patas y pecado y su condena.

Letra: de ST y arreglos de un servidor.
.. la música ya se la has puesto tú!!

Laura Robledillo dijo...

Ay, Jose, si no llegas a lesionarte el pie, otro gallo habría cantado y otro tiempo habrías logrado.
Pero, aún así, eres digno de admiración (yo, al mínimo dolor, me habría cogido el metro rumbo al árbol del retiro)
Tal y como van las cosas.... veo a tu señora esposa corriéndola el año que viene.
Enhorabuena Jose, eres muy grande y no solo de tamaño.
Y ahora a por los 100km!!!

Es un pájaro?, es un avión?,... dijo...

Enhorabuena Jose.
Aunque no hiciste la marca que buscabas (pero que conseguirás en breve, estoy seguro), diste toda una lección de coraje y fuerza de voluntad, todo un ejemplo para todos y todas.
Eso si que representa los valores del deporte.
Y lo volviste a demostrar aguantando con una sonrisa las bromas que te gastaba alguno que se acababa de llevar tu cabecita, jeje.

MERCE dijo...

Pero que calladito te lo tenias pajaro......
No te sientas culpable por haberle sido infiel.
Sientete orgulloso de haberla seguido metro a metro,km a km,y si no pudiste abrazarla en 3:15 que mas da... ya vendran tiempos mejores...punto y aparte Jose.

Spiderman dijo...

Enhorabuena José por escribir con tanto corazón.Me has dejado helado...


Algún día el maratón te devolverá todo lo que le estás dando....


hasta entonces amigo,los vagabundos como nosotros,hemos nacido para correr...

rebeca dijo...

Eres grande grande como corredor, pero como escritor eres impresionante, y como persona no te digo nada, no hay palabras para describirte, enhorabuena por todo lo que haces que no es poco. Un besazo.

Carlos dijo...

No me cabe duda que acabarás consiguiéndolo. Todos lo sabemos.

Enhorabuena, otro pa la saca...


-Percherón, na.

(Del fr. percheron, natural del Perche, antigua provincia de Francia).

1. adj. Dicho de un caballo o de una yegua: Perteneciente a una raza francesa que por su fuerza y corpulencia es muy a propósito para arrastrar grandes pesos.

tomas serrano dijo...

enorme hiciste bien en acabarlo ay veces que no puede ser pero vas a conseguirlo estoi seguro y con mucha clase como siempre un abrazoo nos vemoss tu puedes con 26 maratones mas estoi seguro

FERNANDO dijo...

Enorme Jose, aunque me dejaste solo en el 25 no te lo voy a tener en cuenta pero..... a cambio te pido que me acompañes en el proximo maraton que elijas para bajar esa maldita marca que se nos escapo a los dos.
Eso si, tu no me pida un relato como el tuyo que eso si que es un reto imposible.

AMIGO ES UN PU.. CRACK.

Un Saludito.

MONI dijo...

SIN PALABRAS!!!
Dicen que el tiempo pone a cada cual en su lugar..... pues tú no te preocupes, el año que viene CONSUMAS (siempre con el permiso de NATI, por supuesto).
MAGNÍFICO, como siempre!!!

ELENANO dijo...

Un año más señor Valencia un año más que corres y yo que te sigo leyendo.

Pipi Calzaslargas/ B.López dijo...

Enhorabuena Jose!

La crónica es excelente. Enhorabuena por tener la inteligencia, la astucia y valentía de unir tres de tus pasiones en la vida, tú Nati, el atletismo y la escritura. Aquí tienes una admiradora de tus palabras, sin lugar a duda, eres un vencedor, porque un vencedor no es aquel que consigue lo que se propone sino aquel que tiene la valentía de luchar por sus metas a pesar de las dificultades, a pesar de las infidelidades y a pesar de creer que no tiene las capacidades.