Quien busque infinito, que cierre los ojos

UN DOMINGO CUALQUIERA - kedada Pre-Mapoma

Por Bea Sabé:

No me gusta madrugar, más bien lo que me gusta es trasnochar de vez en cuando. Pero desde hace un tiempo, curiosamente, solo madrugo. Y no es precisamente por el famoso refrán es que dice " a qiuén madruga Dios le ayuda", pues que quereis que os diga, a mi no me ayuda.Si madrugo es para calzarme unas zapatillas, que locura!! Hoy sonó el despertador a las 7.30 horas y para qué? no había carrera; había kedada, yo madrugando para una kedada!! Venga, que voy. Menudo aire nada más salir, joe con lo bien que estaría yo durmiendo, bajo a Azuqueca, alli me esperan los Jaimes y los Carlos y dirección Madrid. En la puerta principal del Retiro nos encontramos con Edu, un pis, una foto como si de una carrera se tratara y a correr por las calles de Madrid, dispuestos a recorrer los 20 últimos kms del MAPOMA. Qué tendrá esa carrera que nos tiene enganchados a casí todos?? Será que nos gusta sufrir?? No lo sé, pero como cruces la meta una sola vez, ya quieres repetir.

Vamos cómodos, hablando recordando el año pasado, las sensaciones que tuvimos en cada momento, nos cruzamos en Sol, con algunos madrugadores o eran trasnochadores, hasta les invitamos a unirse a nosotros. Hemos tenido aplausos y todo, pero seguro que hubieran sido más, si el grupo hubiera sido más numerosos. Eramos 6 villanos, que sin quererlo hasta nos hemos puesto de acuerdo en los colores de las camisetas, que anda que no tenemos en el cajón y todos igual 4 de naranja y negro y 2 azul y negro.

Nos adentramos en las fauces de la Casa de Campo, parece que hoy es más bonita, está animada, va a pasar una carrera, en los avituallamientos nos ánima la música e incrementamos el ritmo. Como se puede ir la cabeza y las piernas cuando algo te ánima! Nos dan agua, vaya suerte hay que aprovecharlo que esto en un entreno normal no pasa. Salimos y queda los más duro. Carlos la hormiga está animadísimo y comenta que lleva las piernas muy bien, pero yo le recuerdo, que el día del Maratón llevará 30 km ya en ellas y se ve de otra manera, que no se confie.

Ya vemos Atocha y entramos en la famosa cuestecita de Alfonso XII, ya estoy un poco cansada y pienso que solo llevo 19Km, este año me da más respeto, ya se las sensaciones, pero me digo a mi misma, y que más da!! si lo he podido hacer una vez, por qué no una segunda. Y si no he pasado una mañana génial, como tantas de carreras y kedadas.

Un saludo a todos los madrugadores de domingos.

Bea

5 comentarios:

Carlos dijo...

Muy bonita y didáctica la tirada. Me lo pasé bien y aprendí mucho de tod@s los que sois ya maratonianos. Aunque sigo teniendo más miedo que once viejas.

Bea, el que iba como una moto era Jaime padre y Edu con su mochila, qué tío!
Gracias a este último por acercarme a la Casa de Campo, ya os contaré luego las peripecias por allí...

Calvocompelo dijo...

Lo mejor es, madrugar y trasnochar. Que son más horas a sumar.
Bueno chavales ya nos contareis como es la segunda parte del MAPOMA, para ir tomando nota de cara al día 17 de abril.
Ese miedo Carlos no se te quita ni después de una docena de maratones….

EL CIMMERIO dijo...

Yo ayer llegue a las 8:30 a Ibercaja, allí estaba esperándome mi colega calvocompelo, hicimos el camino de Santo Tomas de Aquino + medio rondo, total 26, 460, 2 horas y 13 minutos, a una media de 5:03 el km.
La vuelta desde el colegio con el aire en contra se hizo algo durilla….para mí compi, fuí probando líquidos y geles de cara al MAPOMA. En general bien. Mis sandalias cimmerias acabaron destrozadas. Buen recorrido, la compañía…….
Yo me quede estirando, mi colega se fue que tenía que hacer unas chapucillas.

DARTH VADER dijo...

Ayer mi tirada fue de 25,400 km y a quien diriais que me encontre a mi colega Lobezno que por cierto igual que tu cuando le daba el aire en contra iba bastante mal, pero la fuerza nos acompaño todo el camino. dos horas de entreno en el vacio de la galaxia

Edu dijo...

A estas alturas de temporada ya solo nuestro otro yo es capaz de resistir las tiradas pre-maratón. Todos los km nos parecen pocos.