Cuando los sueños se hacen realidad hay que ver lo que te duelen las piernas al despertar

KM.41 Kedada pre-MAPOMA

Por Edu Lozano


Son las 8:45 de un Domingo de Febrero. La ciudad parece dormida, ajena al ajetreo semanal, congelada en el tiempo como una imagen de Vanilla Sky o en un cuadro de Antonio López. El día despierta tranquilo en este tramo de la calle de Alcalá que en el mundo real será la sede social de bufetes de abogados y notarías pero que para algunos es solo el Km 41, el último peldaño.

Si en la calle no se ve a nadie, de la valla para dentro, el parque del Retiro, está petao de corredores dando vueltas y vueltas, hace un día fresquito y el entorno es precioso.
A la hora prevista aparecen Bea y los Intermachos ( α, β, γ y δ ) dispuestos repasar el circuito final del Mapoma, seguramente lo más bonito, pero también lo que menos se disfruta luego en carrera. Unos 20 km de tirada.

Primero 3 km cruzando Cibeles, Sol, y Opera para bajar por los jardines del Campo del Moro a Príncipe Pío. Sin dorsal ni chip ni nada, solo la calle, ¡ Que pequeño es Madrid sin coches !.


En el Puente del Rey conectamos con el recorrido oficial , km 25,500, no sin antes echar una mirada de reojo a la temida Avenida de Valladolid, ya nos veremos las caras en Abril, aquí es donde empieza el otro maratón .
En la Casa de Campo se celebraban hoy dos carreras , la Media de Latina ( del km 7 al 15 ) y la Carrera Solidaria por las Enfermedades Raras de 5 km a la que estaba apuntado Carlos Serrano con su chica ( doblando y todo ). Estaban ya preparados los puestos de avituallamiento y pasamos un poco antes de que llegasen los primeros corredores de Latina. Los voluntarios muy amables nos dieron algún botellín de agua, como si estuviésemos en carrera.
Con las condiciones de hoy 9:30, nublado, 12º, los 6 km de la C.d.C son un paseo agradable parecen inofensivos. Luego en carrera es donde más se sufre mentalmente, pierdes la referencia de la ciudad, no sabes bien si vas o vienes ni cuanto te queda para salir. Tomamos nota y a por el Calderón.
Las cuestas van haciendo mella y aunque quizá llevamos un ritmo algo más alto del que tenemos previsto llevar el día de la carrera no podemos negar que el final se agarra bastante. De todos modos vamos realmente bien, charlando de nuestras sensaciones del año pasado, de cómo pasamos cada tramo, podemos ir bien en grupo porque la acera es ancha, no hay casi tráfico, no tenemos casi que parar y llegamos hasta Atocha sin darnos cuenta.
Es posible el Retiro sea un buen lugar para el final del maratón ( por el espacio disponible para corredores, familiares, organización, porque facilita la gestión vial al ayuntamiento ) pero el ultimo tramo de Alfonso XII es un sufrimiento innecesario. Con lo bien que se llagaba al Prado, en fin.

Después de 1h 50’, 20 km y 143 ppm de media llegamos otra vez al km 41. Jaime tira con fuerza subiendo Alcalá pero solo hasta la entrada al parque. El “Camino de la Gloria” lo dejamos para el día “D” que es cuando pone, cuando tiene ambiente, la familia, los amigos. Hoy solo hemos disfrutado la ciudad, con 25 km en las piernas será diferente.
EDU.

4 comentarios:

Calvocompelo dijo...

Que bien que has descrito el recorrido Edu, y sobre todo como se llega ese día a ese punto. Llega un momento en el que no sabes por donde vas, aunque has pasado por allí mil veces. No sabes si adelantas, si te adelantan, si es el 38, el 39, si vas a 4:40 a 5:45, en fin, que solo deseas una cosa, que llegue la meta ya.
Este año al principio de la cuesta nos esperara Erbasi, para subirnos en volandas.

EL TIO DEL MAZO dijo...

Que buena idea tuviste Edu, me gusto mucho la experiencia, correr por esas calles, revivir las sensaciones del año pasado por cada uno de los puntos por los que pasamos...... Que duro es el puñetero. !!!!TENGO MIEDO!!!!!

rafael dijo...

Echo de menos eso de " que bonita es madrid y que entrada tiene el retiro cuando pasas por alfonso XII después de 40km eh , Edu?

Edu dijo...

Pero porque en la esquina de Alcalá te está esperando Basi para meterte bulla, venga, venga vamos, y no te deja disfrutar del momento. Despagiiiico